martes, 24 de septiembre de 2013

ASFALTADO DE LAS CALLES DE ARISMENDI

El mes de septiembre del año 12 empezó un proyecto de asfaltado del pueblo de Arismendi; la iniciativa salió de Caracas impulsada por el entonces presidente de la república Bolivariana de Venezuela, Hugo Rafael Chávez Fría. En septiembre del año 13 se logró asfaltar la calle Andrés Bello o calle Banco Alto (su primer nombre). No obstante hay que destacar que el trabajo ha quedado bien hecho con una base de piedras compactadas y dos capas de asfalto, que garantizará su perdurabilidad en el tiempo. La calle plaza será la siguiente en recibir tan esperado beneficio.

Desde los días de la fundación, Banco Alto fue una de las calles principales del poblado. Pero ¿a qué se debía su importancia? A través de ella pasaba la Avenida Bolívar que era una de las salidas o entradas del pueblo, según el caso, hasta encontrarnos con el cementerio que se destacaba entre unos samanes centenarios, en una zona alta, lo que no permitía que se inundara en la temporada de invierno. Esa misma vía nos comunicaba con El Baúl.

La segunda salida era la Avenida José Antonio Páez la cual servía de puerto a las canoas que traían cosechas de los campos aledaños. A principios del siglo pasado, en invierno, las aguas de las crecidas llegaban hasta la calle Banco Alto. En esa esquina existían cuatro casas. La de Juan Aparicio y su mujer Luperta con sus tres hijos, Francisco (Paco), Mireya y Sandra; en la segunda, Serano Tacoa, uno de los fundadores del caserío La Madrina. La tercera pertenecía a Clara de Bolívar y la cuarta a Manuel Chirinos, siendo esta última la única que se podía observar hasta hace poco, pues su nuevo dueño le está haciendo una remodelación que la dejará muy distinta a la primigenia. Esta vía era usada en verano por llaneros de a caballo y de a pie, pues a unos trescientos metros de la esquina, vía el cementerio, existía un caño muy caudaloso, que le pusieron el nombre de El Caño de Aparicio, debido a un potrero que el mencionado señor poseía en sus alrededores. La tercera salida era por La Ramireña. Su nombre procedía del señor Rafael Ramírez, comandante de la policía que vivía en el lugar. Pero los primeros habitantes de La Ramireña fueron Miguel Bolívar y su mujer Sergia Silva, quienes le vendieron a Ramírez, y este le vendió nuevamente a Miguel Bolívar para irse a vivir a San Fernando de Apure. Miguel Bolívar le vendió a Gonzalo Daza. En la Ramireña terminaba el pueblo y el límite lo definía una puerta (la puerta de golpe) que se cerraba todas las tardes para que los burros, caballos y ganado no entraran al pueblo.

Los Toros Coleados en las fiestas Patronales en honor a La Inmaculada Concepción, el 8 de diciembre, se realizaban en la calle Banco Alto. Las bocacalles se tapaban con palmas amarradas con mecate. El coso principal (salida) estaba ubicado en El Chupulún y la llegada a un lado de la casa de Antonio Carrasquel, en cuyo patio había un viejo tamarindo que servía de sombra a los caballos, jinetes y jugadores de gallos. Al frente se encontraba la casa de Juana Sevilla. Los coleadores de aquella época eran muchos, siendo  los más destacados y conocidos, Julián Laya, Cleto Valdez, Pedro Vicente Venero, Pedro Jesús Venero, Ramón Linero, Narciso Montoya y Abelardo Villegas.

Un bar conocido como La Cueva del Sapo se encontraba en lo que hoy corresponde a la dirección de La Escuela Técnica Agropecuaria (ETA), donde iban a tomar cervezas y escuchar música en la Rockola las personas mayores. Las costumbres de aquella época no permitían que los jóvenes o menores de edad se acercaran a los bares, a riesgo de que el dueño perdiera su licencia. Era difícil que en esos días un menor de edad cargara cédula de identidad, sin embargo el hecho de usar pantalón corto por lo general sugería que no había alcanzado la mayoría de edad, es decir, 18 años.

Arismendi, 18 de septiembre de 2013
Zordy Rivero, Cronista de Arismendi

lunes, 23 de septiembre de 2013

SEGUNDA VISITA A WASHINGTON

Salimos el 31 de julio de 2013 pasadas las 4 de la tarde del aeropuerto Arturo Michelena de la ciudad de Valencia, haciendo escala en el aeropuerto Internacional de Tocumen, Panamá. Hicimos trasbordo una hora más tarde, y proseguimos el viaje hacia Washington, arribando al aeropuerto Internacional Washington Dulles casi a la media noche. Me acompañaban tres amigos. Íbamos a participar en un ciclo de conferencias y seminarios relacionados con el comportamiento de nuestras sociedades civilizadas, y la manera de comprenderlas y de ayudarlas a evolucionar satisfactoriamente, sin necesidad de dañar a nuestra Madre Tierra.

Compartiré con mis amigos algunas citas que logré copiar y que me parecieron interesantes:

-No digas mentiras pudiendo decir la verdad; insultas a tu Cristo Interno cuando mientes. La verdad nos hará libres y la mentira nos esclavizará.

-Es importante que recordemos que somos seres espirituales; este hecho nos convertirá seres libres, libres del apego a la vida terrenal que es transitoria y temporal.

-La honestidad es una de las virtudes más importantes de la vida.

-Lo que hagas, sea lo que sea, hazlo bien. Todo es posible si pones atención y pasión a tus sueños. Ten iniciativa propia, pero debes comprender que no estás solo en el mundo.

-Sé creativo en la vida diaria y si las cosas no funcionan de una manera trata de otra forma, pero no te detengas. Sólo así podrás desarrollar tu fuerza interior.

-No existen límites en lo que un hombre o mujer puede hacer si se hace con amor.

-Nunca te rindas; para ser un triunfador lo único que necesitas es emplear los recursos que ya posees.

-Siempre ama lo que estás haciendo; para ver las fotografías el día de mañana tienes que tomarlas hoy, y cada fotografía tiene su  propia historia.

-La llave para abrir el corazón de las personas es serviles desinteresadamente, pues la recompensa vendrá, al final, de nuestro Creador.

También aprendí sobre el daño que está causando al organismo humano los hornos de microondas, los teléfonos celulares y la práctica de ecosonografías; esta última en las mujeres embarazadas, lesionando significativamente el feto; siendo sus efectos más dañinos en los primeros meses del embarazo.

Tuve la oportunidad de convivir con el americano común, que labora en un mundo inmerso en su propio ajetreo y competitividad. América del Norte es una sociedad rentista donde todo trabajador paga un  impuesto al Estado, que le permite al gobierno mantener todos los servicios básicos en adecuado funcionamiento. Washington, la capital de los Estados Unidos, es una metrópoli moderna donde se encuentran monumentos históricos que causan admiración al visitante, por lo que la convierte en una ciudad turística, que uno no termina de observar en su totalidad y a la vez de extrañarse. La eficiencia en el sistema de transporte público con su metro y buses, la limpieza de la ciudad y la seguridad personal son elementos dignos de destacar, y de lo cual ellos están orgullosos. ¿Qué cómo lo han logrado? Con la educación de los niños desde el hogar y la escuela; y con disciplina y obediencia a sus leyes que son innumerables. No obstante debe existir un nivel de consciencia suficiente, que aunado a un gran amor por su país, les han permitido alcanzar el desarrollo que sustentan. ¿Que tienen problemas con el racismo y que en su seno existen grandes desigualdades sociales?, es por todos conocidos, además de la carrera de las armas, que tendrán que detener en la medida en que detengan su fabricación.

El 11 de agosto salimos de los Estados Unidos con destino a Panamá donde permanecimos un día; el 12 por la tarde arribamos a Valencia con las maletas llenas de experiencias y los corazones alegres y esperanzados, dispuestos a seguir luchando a favor de nuestro hermoso país Venezuela.


Zordy Rivero, Cronista de Arismendi

martes, 27 de agosto de 2013

ESCUELA "MARÍA TORREALBA DE OCHOA

María Hercilia Torrealba nace en el municipio Villa de Cura, del distrito Zamora del Estado Aragua el 24 de mayo de 1940, hija de Félix Guirado y Alberta Torrealba. A los seis meses de nacida fue bautizada en la parroquia San Luis Rey de Villa de Cura, siendo sus padrinos Zoila Gamero y Juan Bautista Chirimelli, quienes a partir de ese momento se encargaron de su crianza y educación. El año de 1947 sus padrinos decidieron trasladarse a la población de Arismendi del Estado Barinas, llegando a Guanarito, donde abordaron una embarcación que los llevó al apartado poblado llanero después de un lago viaje. Inicialmente la familia se instaló en una casita ubicada a una orilla del río Guanare, pero después de algún tiempo se mudó a una casa al frente de la plaza Bolívar, diagonal a la Iglesia Parroquial.

Comienza sus estudios de primaria en la “Escuela Concentrada N° 2” de Arismendi -fundada y dirigida por el profesor Ramón Villegas Izquiel-, donde obtiene el título de sexto grado. A los 19 años comienza a regentar la escuela rural del caserío Las Calenturas, que funcionaba en la casa de la familia Cortez: Encarnación Cortez (difunto) y Carmen Josefina Tapia de Cortez, que aún vive. Era una zona de difícil acceso en la época de invierno, y que se convertía, con raras excepciones, en sabanas inundables, debido a que era atravesada por el caudaloso y navegable caño “Marín”. Dos años después la maestra María fue trasladada al grupo Escolar de la población.

El año de 1961 recibe el nombramiento de Maestra en la Escuela Básica “Unión”, emanado del Ministerio de Educación. Toma posesión de su nuevo cargo el 01 de octubre de aquel año. A partir de esa fecha inicia sus estudios de mejoramiento profesional en el pedagógico de Barquisimeto, obteniendo el título de maestra Normalista el año de 1964. En esa época se destaca su excelente labor como docente, con dedicación absoluta a la institución Escolar, inculcándoles a sus alumnos principios morales que los ayudarían a labrarse caminos en la vida, para utilidad de la Patria.

El 03 de mayo de 1967 contrae matrimonio con el señor José Venancio Ochoa Pinto, nativo de la ciudad de Valencia, en cuya unión procrean 09 hijos, educados en  principios de elevada moralidad. Ellos son: Martha de Jesús; José Venancio; Mirtha Teresa; Juan Rafael; Josué Félix; Mirla de la Caridad; Julio César; Jesús de la Concepción y Maité Coromoto. Todos vivos, y profesionales de Carrera.

Después de 16 años de docencia como maestra de aula, mantiene su actualización asistiendo regularmente a cursos de mejoramiento profesional. El año de 1974 es postulada para el cargo de sub-directora en la Escuela Básica “Unión”, el cual ejerce hasta 1977. El 01 de octubre de ese mismo año se encarga de la Dirección del plantel, en sustitución del maestro Eloy Laya, quien es trasladado al Estado Cojedes. En esa época acude a un curso de Dirección de Escuelas que imparte el Pedagógico de Maracay -para aquel entonces llamado Mácaro. También asiste a cursos en los Estados Cojedes, San Fernando de Apure, Barinas y Lara. En 1986, siendo Directora de la escuela Básica “Unión”, también pasa a desempeñarse como profesora por horas en la misma escuela. Se destaca por su gran capacidad orientadora, demostrando una de sus cualidades más sobresalientes: su humildad y la facilidad para llegar al corazón y entendimiento de sus alumnos.

Su hogar fue ejemplar, ganándose el respeto y admiración de la comunidad a la cual sirvió.

María de Ochoa pasó parte de su vida en la Escuela Básica “Unión”, donde se dio a conocer y querer por la comunidad estudiantil y el pueblo de Arismendi. Diligente y atenta con el proceder de alumnos y maestros bajo su dirección;  siempre dispuesta a colaborar en las actividades escolares, como la de arreglar carteleras, impartir consejos, participar en actividades culturales; dar un discurso en un día Patrio. Podemos decir que fue una mujer polifacética, de una gran sabiduría y de mucha humildad. Así la recuerdan quienes la conocieron o fueron sus alumnos y colegas. Maestra de toda una generación de estudiantes, que en el presente, muchos de ellos, son profesionales destacados.

Habiendo cumplido su tiempo de servicio, que comprendían 33 años de labor educativa, solicita su jubilación, la cual le es concedida por el ciudadano Carlos Andrés Pérez, presidente de la República de Venezuela en su segundo mandato, de fecha del 01 de octubre de 1992, según resolución n° 2621. Ya para el momento padecía de diabetes mellitus, enfermedad que la fue consumiendo y debilitando progresivamente.

Un año más tarde (1993) se traslada a la ciudad de Valencia con su familia, para estar más cerca de la ciencia médica que la pudiera ayudar en su enfermedad incipiente. Se residencia en la urbanización La Isabelica, donde vive durante 16 años.

A causa de las complicaciones de la diabetes, muere el 28 de febrero de 2008, próximo a cumplir los 68 años de edad.

*
Nota: Esta crónica fue escrita con la participación de la Maestra de la Escuela "María Torrealba de Ochoa" , Zulay Montero. Mi agradecimiento por la información aportada.

Arismendi, 27-08- 2013
Zordy Rivero, Cronista





de 


lunes, 29 de julio de 2013

MISTERIOS DEL LLANO II

Cuando vivía en las serranías de Pedraza me contaron de una familia numerosa que tenían una extensa plantación de café, y se dio el caso que uno de sus miembros tuvo un encuentro infortunado con una mapanare. Sabiendo que era imposible eliminarlas -pues ellas viven debajo de las grandes piedras, donde se reproducen y multiplican-, optó la familia por atraparlas, extraerles el veneno y aplicárselos en el brazo con una jeringuilla, en pequeñas dosis, en intervalos de un mes. Esto creó inmunidad contra el mortífero veneno.
Se conoce que el mejor antídoto contra el veneno es ingerir la bilis de la culebra en su totalidad. Este hecho implica sacrificarlas, lo cual no es recomendable ni apropiado, ya que al hacerlo toda la población de reptiles conocerían al agresor humano, tomando venganza en cuanto se les presente la oportunidad. También la Terapia Neural, aplicada en la zona de la mordedura es efectiva; esta sustancia química (procaína o lidocaína), destruye los enlaces moleculares de las proteínas del veneno, inutilizándolo. Su efectividad es excelente si se aplica durante las primeras cuatro horas posterior a la mordida.
Cuando tuve la ocasión de conocer a la familia y me gané su confianza, les dije que hicieran un pacto de respeto mutuo con las criaturas del bosque; de ese modo ellas reconocerían en ellos a sus amigos, y en el momento de un encuentro cada uno seguiría su propio camino, respetando el espacio del otro. “Lo haremos”, me dijeron. Entraron al bosque y hablaron a sus habitantes, prometiendo que en lo sucesivo no volverían a matar a ninguna culebra. En diez años han respetado el pacto y no ha vuelto a morir ninguna persona o animal casero a causa de las culebras venenosas.
*
De mis observaciones realizadas en el Llano, llegué a la conclusión de que los hormigueros son de una utilidad extraordinaria en las casas y sus alrededores; también en los cultivos. Sobre todo las hormigas coloradas y las llamadas chucas -hormigas negras de aproximadamente un centímetros de largo-, que son muy agresivas y poseen en sus mandíbulas un veneno que causa un dolor insoportable. Donde imperan estos especímenes no es zona frecuentada por las culebras, pues las hormigas las perciben como una potencial comida. A raíz de  este descubrimiento, me he dedicado a mantener en mi casa tres o cuatro hormigueros, con un cuidado especial que las hace formar parte de mi familia Natural.                                       
                                                                 Arismendi, 16-09-2012
Zordy Rivero,  Cronista

jueves, 25 de julio de 2013

MISTERIOS DEL LLANO I

El Llano con sus planicies inmensas está plagado de misterios, leyendas y sabiduría. Sólo hay que vivir en su corazón para entenderlo y quererlo. Los llaneros viejos dejan caer sus consejas a los jóvenes que muestran interés por las costumbres ancestrales, entonces la imaginación va entretejiendo y acomodando aquél conglomerado de conocimientos, que uno, con el paso del tiempo no puede rebatir, pues su lógica contundente hace imposible la duda. Compartiré con mis amigos algunas experiencias comprobadas una y otra vez a lo largo del tiempo.

Las plantas al igual que los animales evolucionan con nosotros en el seno de la Madre Tierra, de manera que se debe tener cuidado con el maltrato a estos preciosos elementales, pues, ellos forman parte de nuestra familia. Si cortas un árbol en tu patio, sin pedirle permiso a la Naturaleza y en especial a su Protector, lo más probable es que tengas problemas serios en tu entorno. El Josefino, árbol fuerte, robusto, de hermosas flores gusta mucho de la soledad; se le ve con frecuencia en los sitios abandonados, y la única condición de que puedas permanecer en el lugar, es que le hables y prometas vivir en sana armonía con el Medio Ambiente. En los patios de las casas se observa con frecuencia la Trinitaria, también amante de la soledad; si no aplicas el procedimiento anterior tendrás que abandonar tu propiedad. Si las cortas, igual y más rápidamente te irás.

Me contó el llanero Juan Leal de Arismendi, que él conoció a cuatro personas que lograron matar un Tigre en los patios de sus casas; los cuatro terminaron divorciados y abandonados por toda su familia. Al poco tiempo murieron en el más completo desamparo. Conozco jugadores de gallos y coleadores que llevan una existencia pobre y triste, y todo tiene que ver con el abuso de la vida que por obra de Dios evoluciona en la Tierra. Del poderoso Samán emana un aura que genera bienestar y salud al que logra sentarse en sus raíces o bajo su esplendorosa sombra: excelente remedio para los dolores de cabeza. De la Ceiba se dice que se nutre de las bajas vibraciones que emanan de las ciudades y pueblos. Es un protector de las casas por excelencia. El fruto del arbolito de flores amarillas, que abunda en pueblos y ciudades, la Retama, evita sufrir de la tensión arterial alta. Yo siempre cargo mi semilla de retama en un bolsillo. Una temporada de mi vida la pasé en la cordillera Andina, a una altitud superior a 600 metros. En varias ocasiones caminé cerro arriba sin alcanzar los 2.000 metros, donde el frío hace estremecer alma y corazón. Allí aprendí que la naturaleza y en especial las montañas no aceptan fácilmente el reto de los hombres. El Deva, protector de las montañas no gusta que se tenga la creencia de que somos superiores al que nos creó, y en especial a los Elohim, creadores de la forma en el planeta.

Soy un amante de las Culebras de Agua, también llamadas Anacondas. Su fuerza extraordinaria me produce admiración y respeto. Me duele cuando conozco que un paisano ha matado, sin necesidad, uno de estos especímenes de las profundidades. Les digo: donde ellas viven jamás se agota el agua, sea en lagunas o esteros, pues, al penetrar en la profundidad de la tierra abren vetas de aguas que se convierten en manantiales perennes. Esto ha servido para que se les tenga más consideración y respeto, y no se les considere como enemigas. Es suficiente no ingresar en su medio, del cual son muy celosas.
                                         Arismendi, 25-07-2013
                                               Zordy Rivero                             

sábado, 20 de julio de 2013

LO QUE DEBE HACER UN CRONISTA DE ARISMENDI



El municipio Arismendi con sus tres parroquias conforman  un pueblo llanero pluricultural, debido a que siempre ha recibido influencias de otros Estados que no se relacionan directamente con nuestra ciudad capital, Barinas. Con esto quiero dejar entrever que las crónicas hay que buscarlas en Guanarito, Ospino, El Baúl, Calabozo, Camaguán, San Fernando de Apure, Achaguas  y Apurito. La mayoría de los Curas que venían a nuestros pueblos en temporadas de fiestas patronales, se llevaban sus libros de bautismos a sus lugares de procedencia, y allí permanecen a la espera de darlos a conocer. Con los pueblos mencionados hemos tenido relaciones comerciales, culturales y religiosas desde su fundación. Existen caseríos como San Jaime y San Pablo Vivero que tienen su propia historia, y que para el común de la gente son extrañas o desconocidas. Tuvieron en días lejanos su esplendor, que trascendió a la historia. También existen personas que han ocupado un lugar preeminente en el país y que nacieron en este terruño y estudiaron en nuestras escuelas; a ellos hay que darlos a conocer. Los muchos políticos, ya viejos, y que en el siglo pasado hicieron su aporte a la comunidad, hoy, en su gran mayoría, se mantienen en el olvido.

Sólo mencionaré algunos de los paisanos más recordados que pasaron por Arismendi, y que perduran en la memoria de quienes compartieron momentos gratos con tan singulares personajes: El Padre Acero, un sacerdote viejo muy simpático que estaba convencido de la transformación de los pueblos por la obra de Dios, y creó en la gente que lo escuchó, una conciencia diáfana y de justicia apegada a la verdad. Don Pedro Daza, un cuentacuentos muy singular, que poseía los perros más famosos de Yacural y sus alrededores, entrenados para que pescaran cachamas por su propia cuenta. Pedro Vicente Venero, un coleador muy enamorado, que cuando se fue haciendo viejo enseñó a su hijo Pedrito a colear desde un carro Toyota a toda carrera, en plena sabana. La primera vez que el joven lo intentó, en un movimiento brusco, salió pegado de la cola de una vaca, quedando como una berenjena, y que dicho acto  por poco le cuesta la vida. Ramón Sabino Daza, alias Cirolo, que se inició como espantapájaros en el fundo El Tigre, propiedad de don Gustavo E. Pinto, el dueño original de “La Casa del Pueblo”. Después lo ascendieron a cocinero y cuidador de casa. Un real al día y la comida era la paga. Mi padrino Ramón Mendoza, que aún vive con el padecimiento de la artritis, especialista en hacer las mortajas a los difuntos y a la vez veterano rezandero, quizás el hombre que ha tenido más ahijados en Arismendi, y que después se dedicó a cuidar fincas y sobador de entuertos. Flor Cancines, mejor conocido como El Loco Flor, cuya afición era pelear y demostrar su hombría en pueblos y caseríos por donde pasaba. Muchos iban a las fiestas sólo por verlo pelear. Si el contrincante no era muy resistente no le quedaba otra alternativa que pedir perdón y darse por vencido o correr cuando se le presentaba la oportunidad. Roger Rojas Tarazona, salido de la primera promoción de médicos de la universidad de Carabobo, uno de los primeros médicos que vino a hacer su año de ruralidad en su pueblo natal (cumpliendo una promesa), y que en mal momento la gente lo sacó de la comunidad, quizá porque se negó a hacer lo que pedían o decían los “mayorales” de la época, también llamados caciques.

Estas historias y muchas más se irán escribiendo para darlas a conocer de una manera más amplia. Muchos nombres quedan por mencionar, pero en el devenir del tiempo los iré dando a conocer, con sus anécdotas y vivencias.

Arismendi, 16-09-2012
Zordy Rivero,  Cronista

sábado, 13 de julio de 2013

CRÓNICAS

Migraciones de Arismendeños

En la década de los años sesenta del siglo XX la primera Colonia de Arismendeños se había establecido en Guanarito. Existía una ruta fluvial permanente que nos comunicaba con las tierras del Silbón. Los motores salían con la primera luz del sol del paso El Chupulún, y tres horas o tres horas y media más tarde arribaban a su destino. Muchas familias se quedaban en Guanarito por la cercanía con la tierra natal, o por la presencia familiares que los ayudarían a echar raíces.

Algunos de los paladines de aquellos días que mantenían el transporte acuático fueron Eladio Arráiz, Emilio Díaz, Roque Andrade, Ángel David Andrade, Francisco Leáñez y los hermanos Abreu (Manolo y Rodolfo). Al concluirse el terraplén Arismendi-El Baúl, éste desplazó la vía acuática.

En aquella época sólo existía en el pueblo El Grupo Escolar “Unión”, que comprendía desde primero hasta el sexto grado, de manera que las familias que deseaban que sus hijos siguieran estudiando, tenían que enviarlos a las ciudades, donde por lo general vivían parientes o amigos cercanos. Muchos seguían a sus hijos. Los de bajos recursos, o con poco espíritu aventurero se quedaban en el pueblo, viendo cómo sus sueños se truncaban para siempre. En Guanarito funcionaba una Escuela Agropecuaria con internado temporal o permanente, y allí fueron a parar muchos jóvenes del Llano. Recuerdo que Máximo Mercado, hijo, y Adhely Rivero estudiaron en esa granja.

La segunda Colonia se encontraba en Valencia, específicamente en la zona Sur de la ciudad, y en el municipio San Joaquín, que era un pueblo muy parecido al nuestro: montaraz, seguro y con un desarrollo emergente sostenido. Vivir en la gran ciudad industrial era el sueño de las personas que pensaban en estudios, trabajo, progreso y respeto.

Actualmente la principal Colonia de Arismendeños se encuentra en la ciudad de San Carlos, debido a la presencia de universidades importantes y a la facilidad de acceso por vía terrestre, que siempre nos había unido a la capital Cojedeña, a pesar de las limitaciones en la época de invierno. Debo admitir que los Arismendeños se encuentran en todos los rincones del País, de manera individual o en pequeños grupos. En Barinas vive un  considerable número de coetáneos, que han salido, en su mayoría, en los últimos tiempos.

Esa migración se ha detenido casi por completo en el presente, y los factores son muchos. Señalaré algunos: la presencia de la Escuela Técnica Agropecuaria (ETA), la Misión Ribas y Sucre, Escuela de Enfermería, Centro de Diagnóstico Integral (CDI), Banco Bicentenario, mejoras en la vialidad terrestre, créditos de la Banca Nacional para la producción agropecuaria, organización comunal, seguridad personal, etc. Muchos de los jóvenes que salieron en aquellos lejanos días -hoy ya viejos-, están regresando a su terruño natal, solos o con sus familias, tratando de aportarle al pueblo que los vio nacer sus experiencias y conocimientos adquiridos en lejanas tierras.

Las migraciones nunca se detienen, y ahora está sucediendo un fenómeno contrario, y es que están llegando al pueblo familias de otras regiones: Guanarito, El Baúl, Valencia y del mismo San Carlos. Quizá el atractivo sea lo que se ha mencionado arriba, o el mercado de los lunes, que es una verdadera feria pueblerina.

Arismendi, 13-07-2014
 Zordy Rivero, Cronista