lunes, 16 de mayo de 2016

MIS EXPERIENCIAS EN LA MEDICINA

Aseo Bucal


Se sabe que las personas que mantienen el cepillo dental en el baño, tienen más tendencia a padecer de enfermedades de la región oro-faríngea. Es decir, sufren más de amigdalitis y afecciones bucales. Cuando las personas realizan, por lo regular, sus necesidades matutinas, el reducido ambiente se llena de bacterias que generan un olor muy peculiar. Estas bacterias se adhieren a la superficie del piso, paredes, incluyendo los jabones, papel higiénico y cepillos. Mi sugerencia es que no mantengan los cepillos dentales en el baño, y verán al poco tiempo cómo mejora su estado de salud.

Uno de los componentes de la crema dental es el flúor; a pesar que se han realizado investigaciones de los efectos tóxicos de esta sustancia para el organismo humano, aún se le sigue agregando. Ya existen laboratorios que están sacando crema dental exclusivamente de sábila. Me contaba mi amigo abogado de Valencia, Henri Flores, que Juan Pablo Pérez Alfonzo (fundador de la OPEP) se cepillaba sus dientes con hojas de malojillo. De alguna manera el sabio venezolano sabía que la crema dental era, además de antinatural, dañina.


El flúor es una sustancia tan tóxica que se usa como un componente de los cohetes que lanzan al espacio. Sus efectos se manifiestan a través de una serie de síntomas, y uno de los más importantes es el bloqueo de la hipófisis (glándula pineal), generando una inhibición de la capacidad intuitiva en el ser humano, siendo de esa manera fácilmente manipulable, y con muy poca capacidad creativa.


Los insto a que busquen alternativas en el mercado o en la Naturaleza, siendo la crema de Sábila una muy buena.


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Nota Publicitaria: Les dejo a mis preciados lectores una página Web perteneciente a “La Fundación Mundial Para las Ciencias Naturales”, a la cual pertenezco. En ella encontrarán información científica de la más alta calidad, referente a temas que tienen que ver con la salud en general y el buen vivir: www.naturalscience.org
                                                                                                                                                                    Val,16-05-16
Zordy  Rivero

domingo, 8 de mayo de 2016

MIS EXPERIENCIAS EN LA MEDICINA XI

La Moringa Olefeira que se cultiva en el trópico, es un maravilloso arbolito con propiedades medicinales asombrosas. Sin embargo, debemos hacer algunas observaciones que ayudarán a aclarar ciertos comentarios que se vienen haciendo sobre la misma, y que inquietan a muchas personas. Recientemente leí en un periódico, un artículo donde se decía que la Moringa podía dañar el hígado, el bazo y el sistema circulatorio. Es dudoso que una planta que posee innumerables propiedades benéficas pueda causar daño.

No es recomendable tomarla sin antes realizarse una Hematología Completa, y dado que su contenido en hierro es muy elevado, no es aconsejable usarla durante un tiempo prolongado. Ejemplo: Si el examen de laboratorio reporta cifras de hemoglobina de 14 grs/dl. o superior, se puede consumir durante una semana en el transcurso de un mes. Pues, si la hemoglobina llegara a alcanzar la cifra de 21grs/dl., la vida estaría en peligro, y de allí lo referente a los problemas de una congestión del hígado, el bazo y la circulación. Entiéndase que cualquier medicina farmacéutica o natural, que posea un alto contenido de hierro, podría fácilmente crear los problemas antes mencionados.

Se ha dicho que la Moringa tiene la tendencia de hacer bajar de peso, y es cierto. Me explico. Debido a que posee proteínas en elevada cantidad, esta envía al cerebro, a través de un sistema de retroalimentación, un mensaje de que parcialmente el organismo está saciado. La persona pierde un poco el apetito, aunque la cantidad de proteínas ingeridas no sea la suficiente para nutrir el organismo. Mi recomendación para los que no desean bajar de paso, es que la tomen inmediatamente después de la comida. También se puede consumir por la noche, después de la última comida.

Agregaré que esta planta es excelente para aumentar las defensas, ya que posee seis veces más vitamina C que un limón. En casos de Dengue, Zika o Chiquinguya, sólo con tres a cinco días de consumo de sus hojas o semillas es suficiente para recuperar la salud en su totalidad.
Val, 08-05-16
Zordy Rivero


  

                                                                                                                                 
                                                                                                                                                       
                                                                                                                                         

viernes, 29 de abril de 2016

MIS EXPERIENCIAS EN LA MEDICINA X

Mis últimos años de ejercicio médico al servicio del Ministerio del Poder Popular para Salud (MPPPS) fueron un verdadero tormento, que no me dejaba tranquila mi consciencia. Sé que la mayoría de los medicamentos de farmacia (exceptuando los naturistas) tienen muchos efectos adversos, que son peores que las mismas enfermedades. Al menos doce millones de personas mueren al año en el planeta a consecuencias de los efectos adversos de estas peligrosas drogas.
Cuando me llegaba un paciente con fiebre alta prefería usar medios físicos, como baños y aire fresco, antes que los antipiréticos y antibióticos. También indicaba la vitamina C a altas dosis y la reducción del azúcar refinado, además insistía en la ingesta de abundante líquido.
Mientras estudiaba medicina aprendí de los buenos profesores que debíamos tratar a los pacientes como si fueran de nuestra familia. De modo que siempre tuve esta máxima en cuenta, aunada a la del gran Maestro Hipócrates, de 'no hacer daño´. Observé en las salas de emergencias de los hospitales llaneros, mucha apatía de la mayoría de mis colegas hacia los pacientes desconocidos; pero cuando aparecía un enfermo, familiar de alguno de estos médicos, corrían y gritaban desesperados, tratando de auxiliar al desventurado lo antes posible, cosa que no sucedía cuando el necesitado no era un conocido, y además de su afecto.
En las visitas que hacían los directores de salud al Ambulatorio donde laboraba, siempre me reprendían por haber dejado vencer las medicinas que me enviaban. No les podía decir que muchas de esas drogas al entrar en el cuerpo de un niño, permanecían en el mismo, hasta por un año, tratando de salir, y que en su salida (excreción) podían dañar el riñón y otros órganos.


Ahora que vivo en la ciudad de Valencia me he dedicado a dar orientación sobre la medicina Naturista; la manera de llevar una vida sana a través de la alimentación natural. Les digo que la principal causa de las enfermedades degenerativas, como son la artritis, lupus y todos los tipos de cáncer, es el chisme. Este genera en el cuerpo baja vibración y por ende una vida espiritual muy pobre, llena de dificultades y dolencias. El no juzgar evita que seamos sometidos a la misma prueba que estamos condenando en otro ser, con tantas limitaciones como las nuestras, pues venimos a la tierra a aprender, y aprendemos cometiendo equivocaciones. Casi siempre cuando vemos dificultades o deficiencias en otras personas, nosotros mismos tenemos esas mismas dificultades o limitaciones. Quien no las tiene prefiere mantenerse en silencio… sin juzgar. 

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Nota Publicitaria: Les dejo a mis preciados lectores una página Web perteneciente a “La Fundación Mundial Para las Ciencias Naturales”, a la cual pertenezco. En ella encontrarán información científica de la más alta calidad, referente a temas que tienen que ver con la salud en general: www.naturalscience.org


Val, 29-04-16
Zordy Rivero

sábado, 2 de abril de 2016

CRÓNICAS

Desde la ciudad de Valencia le envío mis felicitaciones al nuevo cronista del municipio Arismendi del Estado Barinas: Adhely Rivero. Al igual que a mí, hace dos años, su designación contó con la anuencia de los siete concejales y de la secretaria de la Cámara municipal. A Adhely se le conoce más como poeta, aunque también ha escrito textos referentes al llano colombo-venezolano y sobre la reforma agraria, sin contar los relacionados con apreciación literaria, llámense prólogos, análisis y teoría literaria.

El poeta Adhely cuenta con la ventaja de haber vivido la mayor parte de su vida en la ciudad de Valencia, que para la década de los sesenta se había convertido en la primera colonia de Arismendeños. No olvidemos que nuestro municipio está a tan sólo 270 kilómetros de la capital carabobeña, mientras que la distancia se duplica para llegar a la ciudad de Barinas. Yo conocí a Valencia por primera vez a los cinco años y a Barinas a los diecinueve. Ahora la distancia con nuestro Estado se ha acortado, relativamente, con la construcción de un terraplén que nos comunica a través de La Capilla y Guanarito. La intención del actual gobierno de Barinas fue buena pero no se concretó en su totalidad, pues aun cuando se terminó, sólo se pudo asfaltar unos treinta kilómetros de los 113 que lo conforman. Este terraplén forma parte de lo que ahora se llaman obras inconclusas.

Pero continuemos hablando de nuestro nuevo cronista. El poeta Adhely Rivero es egresado de la universidad de Carabobo donde obtuvo el título de Licenciado en Literatura, y laboró en el departamento de Literatura de la misma Casa de Estudios, realizando publicaciones que han trascendido las fronteras de la Nación, como son las revistas “Poesía”, “Separata” y muchas otras. Es uno de los Arismendeños más conocidos a nivel mundial gracias a los viajes realizados a varios países: Argentina, México, Cuba, Suecia, Colombia etc.; sus libros han sido traducidos a varios idiomas, entre ellos el inglés y el italiano. De modo que tenemos en Arismendi a un cronista de lujo, con una trayectoria en el mundo de la poesía, incuestionable, y con un arraigo en el llano venezolano, que lo hace original por su exquisito estilo y la pasión que de ella emana. Ojalá que nuestros paisanos lo sepan valorar, y el poeta sepa también ganarse el corazón de su pueblo que lo vio nacer el año de 1954.

Me corresponderá a mí escribir una pequeña biografía de mi hermano Adhely Rivero, que irá incluida en una sección de mi articulado: Hijos Ilustres de Arismendi.

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El artículo anterior lo escribí en Arismendi el 13 de enero de 2016, y es cierto todo lo expresado en su contenido. El poeta Adhely presentó su currículo ante los concejales, y en la primera sesión de enero fue aprobado por unanimidad, el mencionado cargo; no obstante, en los días sucesivos le dijeron que ya no existía dinero para pagarle por su desempeño, de modo que alguien dispuso de esa partida y ahora el cargo se ha perdido. Es muy decepcionante que esto haya ocurrido, pues, entre las conversaciones que sostuve con el poeta, me aseguró que continuaría con el mismo empeño que yo les había puesto a las crónicas, las cuales alcanzaron más de un centenar. Además, había la posibilidad que se publicara el primer libro de crónicas de Arismendi. Mi llamado es para el presidente de la Cámara municipal, ciudadano Gregorio Zapata, para que rescate el cargo que tanta falta hace para el crecimiento histórico de nuestro pueblo llanero.
Valencia, 02-04-2016
Zordy Rivero, Escritor

martes, 29 de marzo de 2016

CRÓNICAS

Nuestros Ancestros

Hace unos dos años, mientras revisaba algunos papeles antiguos en la Cámara municipal de Arismendi, me topé con una libreta del año 1906. Su color amarillento inducía a tratarla con especial cuidado para evitar su deterioro, producto de más de cien años de existencia. Era una libreta escrita por el secretario del Concejo de aquella época y destacaba la participación de uno de sus concejales: Eleuterio Herrera. Este personaje participó en la fundación del pueblo de Arismendi, y fue mi tatarabuelo por la línea materna.
 
Eleuterio Herrera fue el padre de Juanita Rivero (mi abuela), madre de mi señora madre: Gregoria Ramona Rivero Herrera. Juanita se casó con Macario Rivero, un indígena que se hizo cacique en la zona o caserío de Guanare Viejo, a unos doce kilómetros de Arismendi. Su autoridad era tan determinante que cuando Macario emitía una sentencia o conseja era tomada al pie de la letra. Ejemplos: Si una pareja de enamorados deseaba casarse, el visto bueno de Macario era decisivo; si un matrimonio deseaba levantar una casa con su respectivo conuco, la opinión del líder contaba. Este proceder lo llevó a granjearse el aprecio y amor de la gente de la comunidad, pero a la vez, muchos enemigos; hasta que uno, descontento por un juicio del cacique, decidió cortarle la vida cuando andaba en su burro, solo, en el monte.
 
La herencia del liderazgo de Eleuterio y Macario la hemos recibido varios de sus descendientes, destacando en distintas actividades de la vida social de nuestro País. Rafael Rodríguez Rivero, ejerció en la Parroquia Guadarrama como prefecto, hasta su jubilación; Adhely Rivero, poeta reconocido nacional e internacionalmente, ocupó en sus últimos años el cargo de director del departamento de literatura en la universidad de Carabobo, hasta su jubilación.  Quien les escribe, ejerció de médico en varios Ambulatorios de la geografía llanera, hasta mi retiro el año 2014. Reinaldo Rivero, hijo (mi sobrino) ejerce la política, la docencia y el derecho en Arismendi de manera satisfactoria, con honestidad y cordura.


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Les recomiendo a mis amigos del mundo visitar la página Web de “La Fundación Mundial para las Ciencias Naturales”: www.naturalscience.org/es
Mi segundo Blog: cronicasdearismendi.blogspot.com
Y como un regalo especial los remito al artículo: “Una Brújula Moral para el Viaje de la Vida”.

Valencia, 29-03-2016

Zordy Rivero

sábado, 5 de marzo de 2016

MIS EXPERIENCIAS EN LA MEDICINA IX

El recuerdo de Marcos Lucena siempre es grato a mi memoria. Lo conocí cuando yo tenía unos seis años y él, para el momento, pasaba de los ochenta. Apenas recién graduado ejercí la medicina en mi pueblo. Era el invierno de 1991. Un día apareció don Marcos a mi consulta muy desmejorado de salud. Recientemente había viajado a Valencia a verse con un médico Internista. Este le había indicado una dieta muy estricta que lo estaba matando de hambre. Me dijo: “me prohibieron comer carnes rojas, harinas, granos, mantequilla, frituras, refrescos, azúcar refinada…”. Le indiqué que comiera todo lo que le habían quitado. Como se negaba a creerme tuve que repetírselo varias veces y gritarle al oído: Coma todo lo que le venga en gana, pero no abuse. Entonces sí me entendió. Le explique que en un pueblo como Arismendi era muy difícil hacer ese tipo de dietas, a menos que tuviera dispuesto a morir de hambre. Si le ponen un plato de cochino frito, cómase sólo tres presitas, que es lo que su cuerpo necesita, es decir, reduzca los alimentos a su mínima cantidad. Si se comía un plato de espagueti con huevos, ahora cómase la mitad.
Le conté el cuento de los dos hermanos. Uno comía carne y el otro no, y se dio el caso que murieron el mismo día. El diagnóstico del médico fue: ‘Uno murió porque comía mucha carne y el otro porque no la comía’. Finalmente le dije a don Marcos que moderara el consumo de café y el vicio del chimó.

El paciente, con la nueva dieta, recuperó la salud en pocos días. Al año siguiente me pidió permiso para visitar al internista, por sugerencia de la familia. Le dije que lo podía hacer pero que al regresar me visitara para revisar el nuevo tratamiento. También le recomendé que no le dijera a su médico de Valencia que yo le había cambiado la dieta. Apenas regresó de la ciudad, me visitó. Me dijo muy apesadumbrado: Le tengo una mala noticia: El internista que me puso la dieta de no comer nada, murió. Lo siento mucho -dije-. Seguramente él seguía la misma dieta que le impuso a usted.

Don Marcos Lucena murió a los 104 años, en Arismendi, agobiado por el peso y los achaques de una edad avanzada. Pero hasta el día que dejó este mundo terrenal no volvió a enfermar. 
Zordy C. Rivero