jueves, 26 de octubre de 2023

DIARIO DE SUIZA 17

 Noviembre 2022

 Sábado 12

Temprano en la mañana María Alejandra me llevó a la casa de Gottfried. Entré al depósito, me cambié, y rápido me presenté ante él. Me hizo señas de que me montara en el tractor y me llevó a un lugar donde caen todos los desechos del ganado y frutas podridas a través de un filtrado, esa materia podrida se convierte el gas para uso doméstico, y en especial para cocinar. Sobre ese deposito colocó Gottfried cinco instrumentos de labranzas, llámense cortadoras de césped, podadoras, que necesitaban ser limpiadas para guardarlas, y así evitar que el óxido las dañara. Al final de cada trabajo Gottfried me felicitaba y reía con su risa inocente. Como estaba trabajando solo, a las 10 am me fue a buscar para el café, luego para el almuerzo. Después de media hora de descanso volví al trabajo.

Por la tarde ayudé a Edith y Beatriz a envasar, colocar la etiqueta y aplicar el timbre fiscal a la pasta que ellas mismas elaboran y distribuyen a escala semiindustrial. Una de las variedades de pasta está hecha a base de remolacha. También preparan conservas de manzanas, envasadas en recipientes de vidrio que en Suiza tienen mucha demanda.

Con Edith aprendí una lección muy interesante. Me dijo que cada vez que hiciera una petición a alguien, colocara al principio la expresión “Por Favor”, ya que esta, cuando se emplea abre las puertas del universo para que nuestros deseos se realicen con más facilidad. Empléala y verás, me dijo.

A mi llegada al aeropuerto de Madrid, a mi regreso a Venezuela, necesitaba saber la ubicación de mi anden de abordaje, entonces me acordé de Edith y puse en práctica su lección; “Por favor señor, ¿me podría ayudar a encontrar mi andén de abordaje hacia Caracas?”, le pedí a un señor, mostrándole mi boleto. El hombre muy amablemente me llevó muy cerca de mi sitio de abordaje. Le agradecí su diligencia. Ya más calmado dije: ¡Vaya! Sí funciona la expresión sugerida por Edith.

Zordy Rivero




sábado, 7 de octubre de 2023

DIARIO DE SUIZA 16

 Noviembre 2022

Viernes 11

Pasadas la 8 de la mañana llegó el señor Ludwig, de unos cincuenta años de edad, quien me llevó a la finca de Gottfried. Él habla inglés, con el cual nos entendimos un poco. Me dijo que él le trabajaba a Gottfried una vez a la semana. Cuando llegamos nos dirigimos a un depósito de herramientas de campo y nos cambiamos de ropa; yo me coloqué dos chaquetas para el frio. Le dije a Ludwig que todavía no había tomado café y me dijo que tenía que esperar hasta las 10 de la mañana.

Cuando viajo o recorro trayectos largos, normalmente no tomo café en casa, ya que me provoca abundante diuresis; para mí es bueno porque me baja la tensión arterial de una manera que me lleva a un estado de relajación, aun cuando sabemos que el café es un excitante nervioso. En mi caso particular, repito, me baja mucho la tensión por la abundante pérdida de líquido.

Nos montamos en un tractor y nos fuimos. Yo me encargué de recoger y enrollar varios mantos de fibras sintéticas donde se habían cosechado auyamas. Ludwig se dedicó a podar las matas de la carretera que comunica con la propiedad.  A las diez fuimos a tomar café, y dos horas más tarde regresamos para el almuerzo: ensaladas, garbanzos y carne en salsa. Luego de 45 minutos de siesta volvimos al trabajo, regresando a las 4:30. Nos cambiamos y ya cayendo la noche me llevó Ludwig a la casa de Paul, me bañé y luego el mismo Ludwig me condujo a una Oficina en Rotkreuz. Allí me esperaba Gottfried, que me hizo entrega de un libro titulado: “Vida Luminosa” de Jacob Israel Liberman con los coautores Gina Liberman y Erik Liberman; un regalo de mi querida amiga Rita a quien le debo mucho. En la Oficina surgió la idea de mi regreso a Venezuela, para que le hiciera entrega de los conocimientos adquiridos, a mis hermanos de la Hermandad de Valencia y Caracas juntos, en la medida de lo posible. Yo acepté esa propuesta y me preparé para el viaje de regreso, a buen tiempo, porque el frío aquí se está haciendo inclemente. En la misma Oficina se decidió que yo debía ir con María Alejandra (una margariteña de Venezuela) y Lukas a su casa en el Cantón Zug.

Esa misma noche Gottfried me llevó a casa de la familia Probst a buscar mi maleta y mudarme a la casa de María Alejandra, no obstante, ella no había llegado a su casa todavía, por lo que volvimos a la finca de Gottfried, hasta que una hora más tarde María Alejandra pasó por mí. Lamenté no haberme despedido de mi amigo Paul y su perro Kimo. Sólo me despedí de Elisabeth, quien fue muy atenta y amable conmigo.

Zordy Rivero

sábado, 30 de septiembre de 2023

DIARIO DE SUIZA 15

 Noviembre 2022

Jueves 10

La ciudad amaneció nublada, pero pronto aclaró y resultó un día radiante. Después del almuerzo Paul, su perro y yo salimos a dar un paseo por el bosque, pero esta vez recorrimos otro lugar para mí desconocido. Fluía el mismo riachuelo de aguas cristalinas, donde se destacan árboles robustos y altos. Paul tocó uno de ellos y me dijo que él se sentía muy conectado con la naturaleza. Yo le agregué: con Pan, y él sonrió. Por la tarde me anunció que al día siguiente iría a conocer la finca de Gottfried —un exitoso granjero de Suiza—, a la vez que le ayudaría en algunas labores de campo. Entonces yo le pregunté si tenía que llevarme mi maleta, y él respondió que sería durante el día, y que por la noche regresaría a su casa.

Zordy Rivero

lunes, 11 de septiembre de 2023

DIARIO DE SUIZA 14

 Novienbre 2022

Miércoles 9

Hoy amaneció lloviendo; creo que es el anuncio del invierno que todos esperan. De mi parte me he abrigado con más esmero, y cuando estoy expuesto al aire libre trato de no respirar por la boca. Tomo bebidas calientes en lo posible, pidiéndole a Dios Su protección. Nada más puedo hacer en una ciudad con un clima tan frío. A media mañana se despejó el cielo, y la lluvia dejó de caer. Después del almuerzo Paul, Kimo y yo salimos a dar un paseo por las montañas, pero corto esta vez. Se sentía frío. A eso de las tres de la tarde empezó a llover de nuevo. A la mayoría de los transeúntes se les ve con sombrillas y bien abrigados. El ambiente en la inmensa oficina de “La World Fundation for Natural Science” es acogedor: buena luz, baños internos, manzanas, café, siete computadoras disponibles, aunque yo siempre uso la mía.

Esta tarde terminé el primer discurso del doctor Sebastian Hausmann y pronto se lo enviaré a mis amigos de la Hermandad de la Humanidad.

Zordy Rivero

viernes, 4 de agosto de 2023

DIARIO DE SUIZA 13

 Noviembre 2022

Martes 8

Amaneció nublada toda la ciudad, pero una niebla que se iba cerrando a medida que avanzaba el día. Los autos llevan la luz encendidas como medidas de seguridad. Pasamos buscando a Bruno que vive cerca de una estación del metro. Esperamos unos veinte minutos hasta que apareció. Sólo hoy me he dado cuenta que Paul no usa teléfono celular en su vida diaria. Ante la tardanza de Bruno ha podido hacer una llamada, pero solo se limitó a esperar, mientras en la radio se escuchaba música clásica. Sé que Paul recibe y hace llamadas con teléfonos residenciales en la Oficina de La Fundación y en su casa.

A eso de las diez de la mañana la niebla se había despejado. Durante la mañana solo logré escribir un párrafo; luego ayudé a Monika a organizar unas carpetas de las invitaciones de las 25° Congreso Mundial. Después de la comida salí con Paul y Kimo a dar un paseo por el bosque, quizás más largo que el de ayer: unos dos kilómetros y medios entre ida y vuelta. Caminamos por una vía asfaltada sólo para peatones y ciclistas, paralela a una carretera muy concurrida por autos que pasan a gran velocidad. A unos cinco kilómetros vi un caserío que aquí llaman Cantón. Vi los restos de una cosecha de repollos y una plantación de cebollines. También una granja con varios ovejos, rodeados por pilas de leña cubiertas con plástico para evitar que se moje.

A las 2:30 de la tarde se ve un sol radiante y un cielo despejado.

Zordy Rivero

martes, 11 de julio de 2023

DIARIO DE SUIZA 12

Noviembre 2022

Lunes 7

Hoy ha sido un día soleado en la ciudad. Al contrario de los otros días el cielo ha estado despejado y luminoso. Hoy por primera vez, la secretaria de Paul, Monika Waldmann no ha solicitado mi ayuda. He pasado toda la mañana escribiendo, o mejor, transcribiendo la conferencia del Dr. Sebastian Hausmann. He tenido cierta dificultad porque la misma es muy técnica y poco entendible para el común de la gente. Incluso los traductores presentaban bastante dificultad en seguir el hilo de la conferencia. Podría decir que es una conferencia para un nivel superior o universitario. Así que avanzo lentamente, tratando de hacerla más entendible y aprovechable.

El almuerzo de hoy: arroz con atún, queso palmesano, salchichas curadas, y como agregado, pan con mantequilla. Mientras servíamos la comida, Paul me preguntó si yo había visitado el Lago de Maracaibo, y yo con pena y todo tuve que decirle que no. Él se extrañó. Le dije que teníamos un viaje planificado para visitar Maracaibo, pero que todavía no lo habíamos logrado. Y sobre el mismo tema le dije que los marabinos son personas que poseen mucha energía, que los hace muy activos e incansables, y no se explican por qué sucede eso. Paul sólo sonrió.

Media hora después Paul salía a dar un paseo con Kimo; al pasar por mi frente le dije que si podía acompañarlo y él respondió que sí. Ya antes me había invitado a hacer ese recorrido y yo me negué. No sabía lo que me perdía. Hicimos el recorrido de al menos dos kilómetros, entre ida y vuelta. Caminamos paralelo a un manantial de aguas cristalinas, con la presencia de ganado pastando a los alrededores, con sus campanas sonoras adheridas al cuello.

Paul me dijo que un tiempo atrás sintió dolor en las coyunturas, sobre todo en las rodillas y cintura; fue al médico y este le recomendó que hiciera ejercicios de estiramiento y caminatas diarias por las montañas. Lo ha hecho y le ha funcionado, porque ya no siente dolor. Todo esto me lo dijo en inglés y lo entendí perfectamente.

Kimo se antojó en meterse al riachuelo, olió el agua, pero no bebió. “Es lo mismo de siempre, entra y sale sin tomar”, dijo Paul con una sonrisa de aceptación. Le pregunté si el agua era bebible y me dijo que no era muy limpia. Entonces entendí a Kimo. Luego se antojó de hacer su necesidad y al terminar, Paul sacó su bolsita roja y recogió la caca. A unos 20 metros la colocó en un cesto de basura. Señaló los árboles y dijo que ya estaban soltando sus hojas y que en pleno invierno estarían completamente desnudos. De regreso vi una plantación de manzanas pero sin manzanas. Unas cinco hectáreas en total. Regresamos ya con nuestros cuerpos más calientes. Lo importante de estas caminatas es no respirar por la boca para que los pulmones no se enfríen, evitando así que algunas bacterias se vuelvan agresivas ante un cambio de temperatura de su hábitat.

Por la tarde Monika me pidió que la ayudara a organizar unos archivos de los invitados al Congreso. Me aparté del escritorio y me dispuse a realizar el nuevo trabajo.

Zordy Rivero

jueves, 15 de junio de 2023

DIARIO DE SUIZA 11

Noviembre 2022

Sábado 5

Las ciudades o cantones de Suiza son muy modernas, y la mayoría se levantan sobre colinas y hondonadas. Cuando caminas en una de sus ciudades, o subes o bajas. Los constructores de edificios siempre se ven obligados a nivelar el terreno. A través de los días he observado:

·         En mi estadía en el hotel se me dijo que no bajara el agua del baño después de las 9 de la noche para que el ruido no molestara a los vecinos, que quizás dormían a esa hora. Ese respeto y consideración con el prójimo me gustó, porque ya no se piensa exclusivamente en uno mismo.

·         Todo el trayecto de la autopista principal está protegida por vallas que evitan el paso de animales y personas a las mismas. Nunca se ven animales muertos en la vía.

·         La autopista no presenta huecos y está bien señalizada: 100 indica que es la velocidad máxima a la que se puede correr en ese trayecto; también aparece la hora del momento, útil para los conductores desorientados.

·         Durante mis recorridos por las ciudades y cantones no presencié el uso de bocinas de parte de los automovilistas. No sé si le dan poco uso o no está permitido.

·         Creo que es obligatorio que los dueños de terrenos extensos, donde se levantan varias casas, mantengan bosques protegidos; muchas de estas casas poseen abundante almacén de leña para el invierno.

·         En el centro de la ciudad —aun los conductores apurados—, siempre les dan el paso a los peatones.

·         En medio de una calle, cerca de una escuela, aparece escrito en letras grandes y de color blanco: ZONA ESCOLAR. En las calles no existen los reductores de velocidad, lo cual indica que no son necesarios.

·         Para los fumadores empedernidos existe, a la entrada de algunos edificios una especie de antorcha, donde depositan las colillas de cigarrillos, evitando así, la contaminación y suciedad en las calles.

·         A un lado del garaje de la Oficina de “La Fundación Mundial para las Ciencias Naturales” vi cinco contenedores de basura con sus respectivas tapas. También vi que durante la semana aparecen camiones y trabajadores diferentes. Supongo que estos contenedores, además de basura, incluyen material de reciclaje por separado.

·         Es rara las familias que no posean perros o gatos. Paul y Elizabeth tienen un perro y dos gatos. Estos hermosos animales son tratados como miembros de la familia, con respeto y amor… y ellos a la vez, alejan a sus dueños de la soledad, que siempre está en acecho, y que en el mundo se ha convertido en una especie de asesino silencioso.

·         No se ven animales sueltos en las calles. Sólo con sus dueños. Supongo que los animales son entrenados porque son muy educados y respetuosos.

·         En la ciudad circulan muchos ciclistas, algunos, jóvenes estudiantes, y otros, trabajadores. Las bicicletas las dejan a la entrada de los edificios, la mayoría sin ninguna protección, y sólo son movidas por sus dueños. Esto me da a entender que existe una especie de protección mutua, basado en el respeto a lo ajeno.

·         En las estaciones de gasolina nadie despacha gasolina, excepto los conductores. Introducen una tarjeta de crédito, indican la cantidad de gasolina, los datos del usuario y luego ellos mismos se la despachan. Esto evita que los trabajadores enfermen y mueran de plomo en la sangre: un avance significativo en la salud pública.

·         La mayoría de las puertas de los edificios se abren o se cierran al uno acercarse o retirarse de ellas. Cuando los corredores o pasadizos están oscuros, ante la presencia de un ser viviente, se encienden las luces; al pasar se apagan: una manera efectiva de ahorrar energía eléctrica.

·         En los baños públicos, cuando uno ha orinado y abandona el lugar, automáticamente aparece el agua que limpia el inodoro; igual sucede en el lavamanos, al acercar las manos a la fuente, el agua aparece… y se detiene al retirarlas. Todo muy práctico.

·         El agua que llega a las casas y que sale por las tuberías es potable, es decir, apta para el consumo humano. La misma viene de los manantiales y es tratada de una manera que no necesita el uso de sustancias químicas, que puedan dañar la salud humana, animal o de plantas.

·         De Suiza se dice que es un país costoso para vivir, pero los servicios públicos funcionan de una manera sorprendente. Las calles se ven limpias y existen hasta en los bosques, cestos de basura que las personas usan con regularidad. No vi acumulación de basura en ninguna calle.

·         Los techos de las casas son muy inclinados; esto permite que en invierno la nieve se deslice hacia el suelo con facilidad. La mayoría de las casas son muy limpias y bonitas. Algo que me llamó la atención es que las casas no poseen cercas de cemento ni de ningún tipo. Fuera se ven bicicletas que sólo son tocadas por los dueños. Esto nos habla de una consciencia elevada.

·         Vi pocas motos en circulación. El sistema de trenes es tan eficiente que si no posees un carro, no tienes ningún problema para llegar a tu lugar de trabajo o estudio a la hora indicada.

·         No se observan en la ciudad carros viejos ni echando humo. En las autopistas sólo se ven algunas colas en las horas de la mañana y por la tarde, es decir, a la hora de entrada y de salida del trabajo. Durante las noches frías la ciudad se mira solitaria, con pocos carros y transeúntes en sus calles.

·         Suiza es una ciudad bastante fría, pero el calor de sus gentes es admirable. Son de esas ciudades que nunca desearías abandonar, y te adaptas a ellas sin notarlo, y uno termina amándolas sin encontrar una explicación valedera. En mi caso particular, después que salí de ella ya no soy el mismo de antes. Aprendí tanto de sus gentes que a veces pienso que este diario será interminable, sobre todo por mis observaciones y lo que aprendí en tan poco tiempo, pero… si algún día vuelvo a visitar este hermoso y organizado país, lo continuaré.  

·         Mi impresión de los suizos es que son perfeccionistas, pues por mucho que uno busque, no se notan las imperfecciones en las construcciones, por citar uno de los hechos más visibles y notales. Hacen las cosas tan bien que no se notan los defectos, si los hubiere.

Zordy Rivero