lunes, 24 de junio de 2013

UN HOSPITAL PARA ARISMENDI

Arismendi Necesita un Hospital
Ha sido un anhelo del pueblo de Arismendi tener su propio hospital, y por ser cabecera de municipio creo que se lo merece. El municipio El Baúl, nuestro vecino de Cojedes posee un hospital tipo I, un Centro de Diagnóstico Integral (CDI) y una red de Ambulatorios comunitarios, siendo, no obstante, su población inferior a la nuestra. Nuestro Alcalde actual, señor José Zapata, colocó la primera piedra en un terreno municipal para darle comienzo al mencionado centro hospitalario, pero todo quedó ahí, en una sola piedra.


Productor Agrícola y Pecuario
En la zona de Totumal (localidad aledaña al poblado) se producen anualmente miles de unidades de plátanos, además de granos (menestras) que en su mayoría son llevados al mercado Mayorista de Valencia, también se producen otros rubros como la yuca, ocumo, lechosas, ají, etc. Es bueno destacar que en cuanto a la ganadería, Arismendi produce más cabezas de ganado que todo el Estado Cojedes en su totalidad. Y semanalmente salen hacia los Estados Carabobo y Aragua 100.000 kgs. de queso, comprendiendo un 90% de la totalidad producida. Otros municipios con menor aporte de producción de bienes de consumo a la Nación ya tienen su hospital.

Migraciones y Crecimiento
A raíz de la conformación de la carretera Arismendi-Guanarito, que se encuentra en proceso de asfaltado, gracias al convenio chino-venezolano, -y gracias también al proceso revolucionario que lideró hasta hace poco el presidente Hugo Chávez- son muchas las familias del pueblo del silbón que han migrado a Arismendi con sus familias, buscando mejores maneras de vivir. Este crecimiento poblacional implica mayores necesidades de atención médica, entre otras.

En el pasado hubo casos de muerte materna y fetal en el proceso de trabajo de parto. Mujeres que no podían parir, fuera por estrechez pélvica, o porque el niño era muy grande u otra complicación; el caso es que al llegar al hospital de San Carlos, tres o cuatro horas después, ya no podía hacerse nada. Hace 17 años mi prima Yasmín Rivero murió apenas ingresó al hospital de San Carlos, a consecuencia de una eclampsia, después de haber parido en Arismendi una niña. Y así como ella hay muchos, muchísimos casos de muertes maternas en el pasado. Ahora la mayoría de las mujeres no se aventuran a quedarse a parir en Arismendi por temor de un parto desfavorable o complicado. Siempre la distancia con los Centros de Salud importantes ha sido un problema. Un hospital con los servicios elementales sería una solución que generaría fe y confianza en las parturientas.

Ambulatorio de Arismendi
El Ambulatorio Rural Tipo II de Arismendi cada día se está haciendo más insuficiente debido a lo pequeño de su planta física. En él laboramos dos médicos, uno de medicina integral Comunitaria y mi persona. Mensualmente se ven cuatrocientos pacientes en promedio, sin incluir los vacunados y atendidos en el área de sociología. Sin embargo existe un solo dormitorio, que lo ocupa el médico venido de Barinas. En mi caso particular, tengo mi familia en el pueblo, de donde soy nativo. No existe un dormitorio para los vigilantes, que son dos. Tampoco existe una sala de observación, menos de hospitalización. Son muchas las deficiencias por solucionar.

Mi Propuesta
Mi humilde propuesta es que se haga el proyecto de un hospital tipo I con los servicios principales, pero que su construcción se realice por etapas y de manera progresiva, donde puedan intervenir hasta los consejos comunales. Entendiendo que la mayoría de los profesionales de la salud, sean médicos o bioanalistas, que llegan a Arismendi a cumplir su servicio hospitalario, proceden de otros lugares del país, es necesario construir residencias donde puedan vivir de manera cómoda. Y no estoy hablando de una ciudad hospitalaria con auditorio y todo eso, no, sino espacios que reúnan las mínimas condiciones indispensables para vivir y trabajar comodamente.
Zordy Rivero, Cronista de Arismendi.

MIS EXPERIENCIAS EN LA MEDICINA

Curación de la Próstata

Recuerdo que los días de mi infancia que pasé en Arismendi, no se conocía la enfermedad de la próstata. En aquella época la gente del pueblo tomaba café mezclado con brusca. Recogían el minúsculo grano de la planta de flores amarillas y olor repugnante, y lo tostaban con el café para que rindiera. No sabían que estaban tomando una poderosa medicina que evitaba que la próstata creciera o se hipertrofiara. La plantica se encuentra en los patios y casas abandonadas. En el llano crece en los rastrojos y paradero de ganado, y como no permite el crecimiento de plantas ornamentales (por su condición invasora), con frecuencia es arrancada de raíz y echada al fuego, como un estorbo.

En la medida que evolucionó la sociedad y con ella las industrias, surgió el café empaquetado, y la gente, en especial las mujeres, abandonaron el hábito de tostar café con brusca.

En el caserío de Santa María de Canaguá, perteneciente a Curbatí de Pedraza, conocí a un paciente llamado “Juan Negro”, que padecía de hipertrofia prostática, por lo que tenía que usar permanentemente una sonda de Foley para poder orinar. Le dije que tomara la brusca, y de manera sorprendente, al terminar el primer mes de tratamiento, ya no necesitaba la sonda. Cuatro años después lo volví a ver y me dijo que se había curado definitivamente. 

La brusca también es usada con mucha efectividad en el prolapso uterino y vaginal. A todas mis pacientes que padecen de esas dolencias les he indicado tomarla. Todas se han sanado evitando una intervención quirúrgica, que siempre es riesgosa.

La manera de tomarla es: cinco (5) a siete (7) granitos de brusca al día, masticada o entera, por tres meses.

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Existe una semilla muy poderosa para detener el crecimiento de la próstata: la semilla de auyama. En realidad quien posee las propiedades curativas es el pequeño genoma que se encuentra en su interior, pero por cuestiones de comodidad, se muele toda la semilla después de haberse secado. Se diluye en cualquier líquido, aproximadamente lo que se toma con la punta de un cuchillo, una vez al día por tres meses. Al final de ese período el paciente se hará otra valoración médica y notará, para satisfacción propia y del médico tratante, los resultados espectaculares. Combinada con las semillas de brusca el efecto es más rápido y duradero. En mi larga experiencia con las plantas medicinales, no he visto ningún caso de recidiva.

Zordy Rivero, Cronista
Arismendi, 24-06-2013

sábado, 22 de junio de 2013

CRÓNICAS

Médicos Comunitarios en Arismendi


El 22 de enero llegaron al Ambulatorio “Roger Rojas Tarazona” de Arismendi, procedentes del estado Barinas, tres médicos Comunitarios, egresados de la primera promoción de la UNELLEZ. Ellos son Arelis Peña de 35 años de edad; Fredy Rondón 42 años y Rafael Ocaña 39. Solamente se quedó en Arismendi Fredy Rondón, y los otros dos fueron trasladados a la Parroquia Guadarrama. Esta vez no los recibió el ciudadano Alcalde, como era su costumbre, pero este hecho no los desanimó a cumplir con sus funciones principales, como es la de asistir a los enfermos aplicando la medicina preventiva y medicamentos farmacéuticos cuando es necesario. Debo destacar que el recibimiento que le dio el personal del Ambulatorio fue muy oportuno y sincero. 
Recién llegados se presentaron dos embarazadas con dolores de parto que ellos atendieron de manera satisfactoria, demostrando que su preparación está acorde con las necesidades del campo.
Con la presencia del doctor Fredy Rondón se han incrementado las consultas, ya que él realiza citologías a mujeres en edad fértil y menopáusicas, al menos una vez a la semana. Una de las molestias personales que ha llegado a manifestar el colega es la incomodidad que presenta en el Ambulatorio, que es un espacio muy reducido, y allí mismo tiene que dormir y preparar su comida los fines de semana y días feriados, ya que en el transcurso de la semana de trabajo, la casa de reposo le provee de comida.
El Ambulatorio de Arismendi posee su propia residencia, que actualmente está ocupada por médicos Cubanos. En una carta enviada al Alcalde le manifesté este problema y le propuse que alquilara una residencia para los médicos Comunitarios; ese fue el motivo que enviaran dos médicos a Guadarrama, cuando la intención de Barinas era que se quedaran dos en Arismendi, donde la población es mayor.

Existen algunas alternativas para solventar estos inconvenientes que generan incomodidad a los profesionales que vienen de otras partes a ayudarnos con sus conocimientos y voluntad. Primero, construir una residencia de médicos con su respectiva dotación; segundo, contratar a una persona que se encargue de la limpieza y hechura de la comida, de modo que al salir del trabajo pasada las 12 del mediodía  no lleguen a cocinar sino a descansar, o realizar otra actividad de su apetencia. Si este problema no se resuelve en tiempo breve, ningún médico elegirá a Arismendi para realizar su año rural. 

Afortunadamente el doctor Fredy Rondón ha demostrado poseer el temple suficiente para enfrentar las dificultades y adversidades que se le han presentado, relacionadas principalmente con las deficiencias de espacio físico. Por iniciativa propia  ha acudido a la Alcaldía, se ha entrevistado con el Alcalde José Zapata, quien le ha prometido ciertas prebendas como son la limpieza de los aires acondicionados y estar más pendiente de las necesidades que se vayan presentando en el transcurso de los días. Es mi sincero deseo que la permanencia de los médicos Comunitarios en nuestro municipio, durante seis meses del año, no sea en vano, que se les reconozca su trabajo, y que las necesidades que ellos encontraron no sean las mismas para los que vendrán. Ser solidario no es difícil si se trabaja en equipo y se mantiene la unidad.
                                                                                                                             Arismendi, 22-06-2013
Zordy Rivero, Cronista