jueves, 15 de junio de 2023

DIARIO DE SUIZA 11

Noviembre 2022

Sábado 5

Las ciudades o cantones de Suiza son muy modernas, y la mayoría se levantan sobre colinas y hondonadas. Cuando caminas en una de sus ciudades, o subes o bajas. Los constructores de edificios siempre se ven obligados a nivelar el terreno. A través de los días he observado:

·         En mi estadía en el hotel se me dijo que no bajara el agua del baño después de las 9 de la noche para que el ruido no molestara a los vecinos, que quizás dormían a esa hora. Ese respeto y consideración con el prójimo me gustó, porque ya no se piensa exclusivamente en uno mismo.

·         Todo el trayecto de la autopista principal está protegida por vallas que evitan el paso de animales y personas a las mismas. Nunca se ven animales muertos en la vía.

·         La autopista no presenta huecos y está bien señalizada: 100 indica que es la velocidad máxima a la que se puede correr en ese trayecto; también aparece la hora del momento, útil para los conductores desorientados.

·         Durante mis recorridos por las ciudades y cantones no presencié el uso de bocinas de parte de los automovilistas. No sé si le dan poco uso o no está permitido.

·         Creo que es obligatorio que los dueños de terrenos extensos, donde se levantan varias casas, mantengan bosques protegidos; muchas de estas casas poseen abundante almacén de leña para el invierno.

·         En el centro de la ciudad —aun los conductores apurados—, siempre les dan el paso a los peatones.

·         En medio de una calle, cerca de una escuela, aparece escrito en letras grandes y de color blanco: ZONA ESCOLAR. En las calles no existen los reductores de velocidad, lo cual indica que no son necesarios.

·         Para los fumadores empedernidos existe, a la entrada de algunos edificios una especie de antorcha, donde depositan las colillas de cigarrillos, evitando así, la contaminación y suciedad en las calles.

·         A un lado del garaje de la Oficina de “La Fundación Mundial para las Ciencias Naturales” vi cinco contenedores de basura con sus respectivas tapas. También vi que durante la semana aparecen camiones y trabajadores diferentes. Supongo que estos contenedores, además de basura, incluyen material de reciclaje por separado.

·         Es rara las familias que no posean perros o gatos. Paul y Elizabeth tienen un perro y dos gatos. Estos hermosos animales son tratados como miembros de la familia, con respeto y amor… y ellos a la vez, alejan a sus dueños de la soledad, que siempre está en acecho, y que en el mundo se ha convertido en una especie de asesino silencioso.

·         No se ven animales sueltos en las calles. Sólo con sus dueños. Supongo que los animales son entrenados porque son muy educados y respetuosos.

·         En la ciudad circulan muchos ciclistas, algunos, jóvenes estudiantes, y otros, trabajadores. Las bicicletas las dejan a la entrada de los edificios, la mayoría sin ninguna protección, y sólo son movidas por sus dueños. Esto me da a entender que existe una especie de protección mutua, basado en el respeto a lo ajeno.

·         En las estaciones de gasolina nadie despacha gasolina, excepto los conductores. Introducen una tarjeta de crédito, indican la cantidad de gasolina, los datos del usuario y luego ellos mismos se la despachan. Esto evita que los trabajadores enfermen y mueran de plomo en la sangre: un avance significativo en la salud pública.

·         La mayoría de las puertas de los edificios se abren o se cierran al uno acercarse o retirarse de ellas. Cuando los corredores o pasadizos están oscuros, ante la presencia de un ser viviente, se encienden las luces; al pasar se apagan: una manera efectiva de ahorrar energía eléctrica.

·         En los baños públicos, cuando uno ha orinado y abandona el lugar, automáticamente aparece el agua que limpia el inodoro; igual sucede en el lavamanos, al acercar las manos a la fuente, el agua aparece… y se detiene al retirarlas. Todo muy práctico.

·         El agua que llega a las casas y que sale por las tuberías es potable, es decir, apta para el consumo humano. La misma viene de los manantiales y es tratada de una manera que no necesita el uso de sustancias químicas, que puedan dañar la salud humana, animal o de plantas.

·         De Suiza se dice que es un país costoso para vivir, pero los servicios públicos funcionan de una manera sorprendente. Las calles se ven limpias y existen hasta en los bosques, cestos de basura que las personas usan con regularidad. No vi acumulación de basura en ninguna calle.

·         Los techos de las casas son muy inclinados; esto permite que en invierno la nieve se deslice hacia el suelo con facilidad. La mayoría de las casas son muy limpias y bonitas. Algo que me llamó la atención es que las casas no poseen cercas de cemento ni de ningún tipo. Fuera se ven bicicletas que sólo son tocadas por los dueños. Esto nos habla de una consciencia elevada.

·         Vi pocas motos en circulación. El sistema de trenes es tan eficiente que si no posees un carro, no tienes ningún problema para llegar a tu lugar de trabajo o estudio a la hora indicada.

·         No se observan en la ciudad carros viejos ni echando humo. En las autopistas sólo se ven algunas colas en las horas de la mañana y por la tarde, es decir, a la hora de entrada y de salida del trabajo. Durante las noches frías la ciudad se mira solitaria, con pocos carros y transeúntes en sus calles.

·         Suiza es una ciudad bastante fría, pero el calor de sus gentes es admirable. Son de esas ciudades que nunca desearías abandonar, y te adaptas a ellas sin notarlo, y uno termina amándolas sin encontrar una explicación valedera. En mi caso particular, después que salí de ella ya no soy el mismo de antes. Aprendí tanto de sus gentes que a veces pienso que este diario será interminable, sobre todo por mis observaciones y lo que aprendí en tan poco tiempo, pero… si algún día vuelvo a visitar este hermoso y organizado país, lo continuaré.  

·         Mi impresión de los suizos es que son perfeccionistas, pues por mucho que uno busque, no se notan las imperfecciones en las construcciones, por citar uno de los hechos más visibles y notales. Hacen las cosas tan bien que no se notan los defectos, si los hubiere.

Zordy Rivero

martes, 30 de mayo de 2023

DIARIO DE SUIZA 10

Noviembre 2022

Martes 01

Hoy es un día feriado en Zúrich, correspondiente al día de los Ángeles, de manera que no hubo trabajo en la Oficina. No obstante Elisabeth salió hoy a cumplir con su trabajo. Me dijo que su hija Annina vendría a visitarla después de las cinco para hacer una comida mexicana. A Paul le tocó hoy preparar el almuerzo: pasta, huevos y queso frito, acompañado de pan integral y té. Una comida excelente, muy parecida a la venezolana, es decir, criollita. Sin duda es un buen cocinero. Apenas comí y me acosté un rato, al instante me quedé dormido. Después de las dos Paul me invitó a salir a pasear a Kimo, y acepté con gusto. Entramos en un bosque a través de un camino empedrado, de un metro de ancho. Observé un manantial de aguas cristalinas, y familias con niños y perros juguetones; algunos niños con bicicletas y cascos protectores. Le pregunté a Paul si no había culebras en la zona y me dijo que no. Kimo aprovechó un momento para hacer su necesidad y Paul sacó una bolsita plástica, se la metió en la mano, agarro la caca y volteando la bolsa le hizo un nudo y la cargó por unos cien metros hasta que encontró un cesto de basuras y la depositó. Es una manera de evitar que los caminantes del bosque la pisen. Por curiosidad le di un pellizco a una plantita muy linda a la vera del camino, y de inmediato sentí una descarga eléctrica: era una especie ortiga desconocida para mí, pero muy agresiva. Le pedí perdón por mi atrevimiento al quitarle un trozo de hoja sin pedir permiso. Este acto me enseñó refrenamiento y respeto por los Elementales de la Naturaleza.

Ya de regreso a casa miré los trabajos en la acera de una calle, cubierta con tablas de madera pulida, haciendo la función de puente. Al entrar a una avenida, un autobús con varios pasajeros hizo una parada, y todos los autos que los precedían se detuvieron hasta que prosiguió de nuevo. Entendí que un transporte público no se puede adelantar mientras está parado. Me he dado cuenta que los suizos son muy respetuosos de sus propias costumbres y leyes, y las tratan de imponer con el ejemplo.

Al poco rato de haber llegado, Paul entró en mi cuarto con un aparato eléctrico, que sirve para atrapar la humedad del ambiente, evitando los malos olores y la reproducción de hongos. Lo encendió y lo dejó allí el resto de la tarde. Me pareció magnífico, pues, a los pocos minutos de estar encendido sentí el ambiente más liviano y seco. El mismo se apaga automáticamente.

Por la tardecita, ya oscureciendo apareció Annina —una joven de unos 21 años —con su pareja, el joven Philipp. Al poco rato me llamaron a comer la especialidad mexicana que Annina es experta en preparar. Después se partió un pastel que llevaba escrito el nombre de ‘Matemática’. Annina había pasado esa materia y trajo la torta para compartirla en familia. A Annina y Philipp les regalé mi libro “La Réplica” con su respectiva dedicatoria. Fue una velada muy tranquila, entre familia, comida y té.

Pero también hubo risas. Annina me preguntó (en español) que qué había comido para el almuerzo, sabiendo como lo sabía, que su madre no se encontraba en casa a esa hora.

—Tu papá hizo una pasta con huevos y queso frito muy sabrosa. A mí me gustó mucho —dije muy seguro.

—Ese es el único plato que sabe hacer mi papá —dijo Annina—. Todos reímos, incluyendo a Paul.

Zordy Rivero

domingo, 21 de mayo de 2023

DIARIO DE SUIZA 9

 Lunes 31

He logrado adaptarme en bastante proporción a la rutina diaria de la familia Probst. Apenas llegamos a La Oficina de “The World Fundation for Natural Science”, instalo mi laptop y empiezo a escribir, pues son tantas las experiencias vividas en tan poco tiempo, que si no me le adelanto al tiempo no podré cubrir situaciones puntuales, interesantes, que el hombre sabio siempre me está dejando a la vera del camino, esperando que mis experiencias y discernimiento las atrapen; y es lo que hago, para luego compartirlas con mis hermanos de Suramérica, principalmente.

Esta mañana mientras hacía el inventario con Monika Waldmann, del material que se expuso en la mesa de libros en el Congreso, Paul miró unas cuantas gorras con la insignia de la Fundación y, antes de que fueran guardadas, tomó una y me la regaló. Se lo agradecí en inglés y español.

Por la tarde, Mónika me pidió que la ayudara a completar unas carpetas en el computador en lengua inglesa. Me dijo, cortas las imágenes aquí y las pegas en las carpetas correspondientes. Por ejemplo, todas las imágenes de flores en la carpeta Flowers; las de animales en la carpeta Animals… Lo hice y me causó gran satisfacción trabajar y aprender a organizar el material de trabajo diario, evitando así la pérdida de tiempo y facilitando le eficacia de cualquier trabajo.

Zordy Rivero

sábado, 13 de mayo de 2023

DIARIO DE SUIZA 8

Domingo 30

Ya tengo una semana viviendo en casa de Paul Probst y Elizabeth. Me parecen una pareja modelo, preocupados por hacer las cosas bien y ayudar al prójimo. En una semana he aprendido más conviviendo con ellos que en un año leyendo libros. Ahora entiendo por qué sus proyectos de vida funcionan: Disciplina, obediencia, ritmo, constancia, aceptación, amor, caridad, compasión etc. A las seis de la mañana ya están levantados, y poco antes de las siete, Paul saca a pasear a su perro Kimo. Al regresar, yo debo estar listo para partir al trabajo en La Oficina.

Este domingo, después de asistir a un servicio devocional de nuestra Iglesia Franciscana, y ya de regreso, Paul empezó a limpiar la casa, incluyendo mi dormitorio. Lo hace con toda la paciencia del mundo. Después limpió el baño, las ventanas de vidrio y todas las superficies que ameritaban limpieza. Él ha creado un ímpeto muy poderoso que hace que las cosas sucedan, siempre estando allí, un paso delante de las situaciones y circunstancias. Como ya dije, él es un ejemplo digno de imitación y una presencia reconfortante para los que están a su lado.

Hoy Elisabeth me regaló un short rojo y un par de medias gruesas para el frío, también una camisa muy linda color beige. Le agradecí por tan lindo gesto. Me prometió un nuevo hábito Franciscano. Luego me entregó una lámpara de mesa, muy adecuada para estudiar y escribir. Elisabeth es una mujer muy servicial y de un corazón muy bondadoso. Cada día le agradezco a Dios el hecho de haberlos conocido. He aprendido tanto con ellos, que el día que salga de su casa jamás volveré a ser el mismo. Ahora los incluyo en mis oraciones de protección.

Zordy Rivero

domingo, 7 de mayo de 2023

DIARIO DE SUIZA 7

 Sábado 29

En la Oficina de “La Fundación Mundial para las Ciencias Naturales”, Paul llama a la secretaria Mónika y a mí a su oficina —cada mañana y a veces por la tarde—, y cada uno con tres decretos en mano, rezamos y pedimos por los países de la Tierra, en especial por los que se encuentran en guerras —mencionándolos— para que regresen a la armonía y la paz.

En la Oficina no existe cocina de gas o eléctrica. Lo único que se consume caliente es el café, salido de una cafetera eléctrica. La comida del almuerzo es fría en su totalidad, pero deliciosa. Paul me ha preguntado si no existe ningún inconveniente para mí. Le he dicho que me gusta mucho.  Su esposa Elisabeth la prepara en casa y la envasa en recipientes de vidrio, bien tapados. Paul la lleva a la Oficina y la guarda en la nevera. Alcanza para varios días y es una comida deliciosa, nutritiva y balanceada. Al final de la comida disfrutamos de un postre, que puede ser un trozo de pan impregnado de mantequilla, un helado de frutas o un yogurt. Siempre he tenido al alcance muchas manzanas, y al comienzo comí tantas que mis dientes sintieron una especie de dentera.

Zordy Rivero

viernes, 14 de abril de 2023

DIARIO DE SUIZA 6

 Viernes 28

Paul y yo salimos temprano de casa, y después de un recorrido de 40 kilómetros llegamos a la residencia de Vera María y su esposo. Nos esperaban, de modo que bajamos del auto a saludar a su esposo, y Paul a entregarles una andadera para su nieta. Volvimos sobre nuestros pasos con Vera María y su hija Sol Victoria, de seis meses de edad. Cuando empecé a pensar en el destino del viaje, Paul me dijo que iríamos a Einsiedeln, donde existe una Iglesia antigua y un monasterio Benedictino. La temperatura estaba sobre los 15° centígrados y tuve que aceptar un par de guantes de mi amigo, para que no se me enfriara el cuerpo excesivamente, y de ese modo evitar una hipotermia. Entramos a la Iglesia y me pareció impresionante por las innumerables figuras humanas y de ángeles, llamativas, incrustadas en distintos lugares de sus monumentales columnas y paredes. En la parte central de la Iglesia se destaca una Virgen negra, hermosamente ataviada y a decir de Paul, posee muchos devotos en el país.

En el interior se debe permanecer en silencio, por respeto a las personas que se encuentran rezando o haciendo plegarias. Bajamos una escalera hasta llegar a un espacio más privado, donde se casaron dos amigos nuestros, Peter y Rita, a quienes yo les debo en gran parte este viaje. Allí permanecimos un buen rato, sentados, imaginando la ceremonia de hace muchos años atrás. Al salir fuimos a una panadería a tomar café, acompañado con un pan delicioso de la localidad. Paul me contó sobre el origen del nombre de su hija. “Cuando ella nació en casa, como un parto natural y normal, la partera se quedó impresionada al mirar la placenta, cuya forma era igual a la de un corazón, y sabiendo que ese era el símbolo de la Madre María, decidieron llamarla Vera (verdadera) María. Y en verdad que Vera María es un ser muy especial por su trato sencillo y humilde, adornado de una sonrisa que siempre aparece a flor de labios.

Estoy orgulloso de la amistad que me une a estos seres especiales. Vera María es una partera profesional, y mientras conversábamos me dijo que en cuanto su hija estuviera un poco más grande, empezaría a estudiar, a realizar una maestría en la universidad, la cual le permitiría dar clases a nivel superior. Sabiendo que es una apasionada del Parto Natural —ella misma parió en su casa—, le propuse que, posterior a su especialización me gustaría compartir con ella la autoría de un “Manual Práctico de la Partera”. Ella sólo sonrió y en ese momento le pedí a Dios que me diera suficientes años para realizar ese sueño. Recordé a mi hija Yelitza, quien en momentos parecidos me dice: “Soñar no cuesta nada, papá”, pero yo ahora recuerdo un refrán muy conocido en mi tierra: “Amanecerá y veremos”.

Caminamos hacia un negocio que venden todo tipo de recuerdos con sentido espiritual; desde una cruz, libros, rosarios, música, hasta envases de vidrios para llenarlos con agua curativa.  Yo compré siete medallas con la efigie de un Santo, cuyo poder de protección es muy conocido en la zona. Al igual que en otras ocasiones Paul no me permitió pagar. Me dijo: “No te preocupes, Zordy, tú eres mi Banco”.

Finalmente atravesamos el monasterio, rodeado de caballos corpulentos con caras de sueño. Subimos una cuesta hasta llegar a una plazoleta con la estatua de San Damiano. Nos tomamos varias fotografías. Al fondo y bien abajo se mira un lago, en cuyas aguas se pasean embarcaciones menudas.

De regreso a casa le dije a Vera María que le dijera a su padre que deseaba escribir una biografía suya. La respuesta de Paul fue que lo que verdaderamente tenía que realizar en su vida todavía estaba por hacerse… lo vislumbraba en el futuro. Aunque a mi modo de ver ya ha hecho bastante por el planeta Tierra, a través de “La Fundación Mundial para las Ciencias Naturales” desde hace ocho años. Y con la apasionada dedicación a su trabajo, sé que logrará cualquier proyecto que se proponga.

Paul es un ser muy humilde y sencillo, digno de imitación. Que ¿cómo lo ha logrado?; quizás a través del estudio, de las experiencias de su ya larga vida, o del silencio que dice más que las palabras.

Zordy Rivero

domingo, 2 de abril de 2023

DIARO DE ZUIZA 5

Jueves 27

Paul y Elisabeth me dijeron que el viernes iríamos a dar un paseo, y que tendría la ocasión de ver a Vera María —una de sus hijas. En el Congreso conocí a Valentina (otra hija), una joven muy amable, cariñosa y servicial, que está aprendiendo español.

“Mañana tendrás la oportunidad de hablar español todo lo que quieras, Zordy”, me dijo Elisabeth.

Yo se lo agradecí con una sonrisa.

Zordy Rivero