sábado, 30 de septiembre de 2023

DIARIO DE SUIZA 15

 Noviembre 2022

Jueves 10

La ciudad amaneció nublada, pero pronto aclaró y resultó un día radiante. Después del almuerzo Paul, su perro y yo salimos a dar un paseo por el bosque, pero esta vez recorrimos otro lugar para mí desconocido. Fluía el mismo riachuelo de aguas cristalinas, donde se destacan árboles robustos y altos. Paul tocó uno de ellos y me dijo que él se sentía muy conectado con la naturaleza. Yo le agregué: con Pan, y él sonrió. Por la tarde me anunció que al día siguiente iría a conocer la finca de Gottfried —un exitoso granjero de Suiza—, a la vez que le ayudaría en algunas labores de campo. Entonces yo le pregunté si tenía que llevarme mi maleta, y él respondió que sería durante el día, y que por la noche regresaría a su casa.

Zordy Rivero

lunes, 11 de septiembre de 2023

DIARIO DE SUIZA 14

 Novienbre 2022

Miércoles 9

Hoy amaneció lloviendo; creo que es el anuncio del invierno que todos esperan. De mi parte me he abrigado con más esmero, y cuando estoy expuesto al aire libre trato de no respirar por la boca. Tomo bebidas calientes en lo posible, pidiéndole a Dios Su protección. Nada más puedo hacer en una ciudad con un clima tan frío. A media mañana se despejó el cielo, y la lluvia dejó de caer. Después del almuerzo Paul, Kimo y yo salimos a dar un paseo por las montañas, pero corto esta vez. Se sentía frío. A eso de las tres de la tarde empezó a llover de nuevo. A la mayoría de los transeúntes se les ve con sombrillas y bien abrigados. El ambiente en la inmensa oficina de “La World Fundation for Natural Science” es acogedor: buena luz, baños internos, manzanas, café, siete computadoras disponibles, aunque yo siempre uso la mía.

Esta tarde terminé el primer discurso del doctor Sebastian Hausmann y pronto se lo enviaré a mis amigos de la Hermandad de la Humanidad.

Zordy Rivero

viernes, 4 de agosto de 2023

DIARIO DE SUIZA 13

 Noviembre 2022

Martes 8

Amaneció nublada toda la ciudad, pero una niebla que se iba cerrando a medida que avanzaba el día. Los autos llevan la luz encendidas como medidas de seguridad. Pasamos buscando a Bruno que vive cerca de una estación del metro. Esperamos unos veinte minutos hasta que apareció. Sólo hoy me he dado cuenta que Paul no usa teléfono celular en su vida diaria. Ante la tardanza de Bruno ha podido hacer una llamada, pero solo se limitó a esperar, mientras en la radio se escuchaba música clásica. Sé que Paul recibe y hace llamadas con teléfonos residenciales en la Oficina de La Fundación y en su casa.

A eso de las diez de la mañana la niebla se había despejado. Durante la mañana solo logré escribir un párrafo; luego ayudé a Monika a organizar unas carpetas de las invitaciones de las 25° Congreso Mundial. Después de la comida salí con Paul y Kimo a dar un paseo por el bosque, quizás más largo que el de ayer: unos dos kilómetros y medios entre ida y vuelta. Caminamos por una vía asfaltada sólo para peatones y ciclistas, paralela a una carretera muy concurrida por autos que pasan a gran velocidad. A unos cinco kilómetros vi un caserío que aquí llaman Cantón. Vi los restos de una cosecha de repollos y una plantación de cebollines. También una granja con varios ovejos, rodeados por pilas de leña cubiertas con plástico para evitar que se moje.

A las 2:30 de la tarde se ve un sol radiante y un cielo despejado.

Zordy Rivero

martes, 11 de julio de 2023

DIARIO DE SUIZA 12

Noviembre 2022

Lunes 7

Hoy ha sido un día soleado en la ciudad. Al contrario de los otros días el cielo ha estado despejado y luminoso. Hoy por primera vez, la secretaria de Paul, Monika Waldmann no ha solicitado mi ayuda. He pasado toda la mañana escribiendo, o mejor, transcribiendo la conferencia del Dr. Sebastian Hausmann. He tenido cierta dificultad porque la misma es muy técnica y poco entendible para el común de la gente. Incluso los traductores presentaban bastante dificultad en seguir el hilo de la conferencia. Podría decir que es una conferencia para un nivel superior o universitario. Así que avanzo lentamente, tratando de hacerla más entendible y aprovechable.

El almuerzo de hoy: arroz con atún, queso palmesano, salchichas curadas, y como agregado, pan con mantequilla. Mientras servíamos la comida, Paul me preguntó si yo había visitado el Lago de Maracaibo, y yo con pena y todo tuve que decirle que no. Él se extrañó. Le dije que teníamos un viaje planificado para visitar Maracaibo, pero que todavía no lo habíamos logrado. Y sobre el mismo tema le dije que los marabinos son personas que poseen mucha energía, que los hace muy activos e incansables, y no se explican por qué sucede eso. Paul sólo sonrió.

Media hora después Paul salía a dar un paseo con Kimo; al pasar por mi frente le dije que si podía acompañarlo y él respondió que sí. Ya antes me había invitado a hacer ese recorrido y yo me negué. No sabía lo que me perdía. Hicimos el recorrido de al menos dos kilómetros, entre ida y vuelta. Caminamos paralelo a un manantial de aguas cristalinas, con la presencia de ganado pastando a los alrededores, con sus campanas sonoras adheridas al cuello.

Paul me dijo que un tiempo atrás sintió dolor en las coyunturas, sobre todo en las rodillas y cintura; fue al médico y este le recomendó que hiciera ejercicios de estiramiento y caminatas diarias por las montañas. Lo ha hecho y le ha funcionado, porque ya no siente dolor. Todo esto me lo dijo en inglés y lo entendí perfectamente.

Kimo se antojó en meterse al riachuelo, olió el agua, pero no bebió. “Es lo mismo de siempre, entra y sale sin tomar”, dijo Paul con una sonrisa de aceptación. Le pregunté si el agua era bebible y me dijo que no era muy limpia. Entonces entendí a Kimo. Luego se antojó de hacer su necesidad y al terminar, Paul sacó su bolsita roja y recogió la caca. A unos 20 metros la colocó en un cesto de basura. Señaló los árboles y dijo que ya estaban soltando sus hojas y que en pleno invierno estarían completamente desnudos. De regreso vi una plantación de manzanas pero sin manzanas. Unas cinco hectáreas en total. Regresamos ya con nuestros cuerpos más calientes. Lo importante de estas caminatas es no respirar por la boca para que los pulmones no se enfríen, evitando así que algunas bacterias se vuelvan agresivas ante un cambio de temperatura de su hábitat.

Por la tarde Monika me pidió que la ayudara a organizar unos archivos de los invitados al Congreso. Me aparté del escritorio y me dispuse a realizar el nuevo trabajo.

Zordy Rivero

jueves, 15 de junio de 2023

DIARIO DE SUIZA 11

Noviembre 2022

Sábado 5

Las ciudades o cantones de Suiza son muy modernas, y la mayoría se levantan sobre colinas y hondonadas. Cuando caminas en una de sus ciudades, o subes o bajas. Los constructores de edificios siempre se ven obligados a nivelar el terreno. A través de los días he observado:

·         En mi estadía en el hotel se me dijo que no bajara el agua del baño después de las 9 de la noche para que el ruido no molestara a los vecinos, que quizás dormían a esa hora. Ese respeto y consideración con el prójimo me gustó, porque ya no se piensa exclusivamente en uno mismo.

·         Todo el trayecto de la autopista principal está protegida por vallas que evitan el paso de animales y personas a las mismas. Nunca se ven animales muertos en la vía.

·         La autopista no presenta huecos y está bien señalizada: 100 indica que es la velocidad máxima a la que se puede correr en ese trayecto; también aparece la hora del momento, útil para los conductores desorientados.

·         Durante mis recorridos por las ciudades y cantones no presencié el uso de bocinas de parte de los automovilistas. No sé si le dan poco uso o no está permitido.

·         Creo que es obligatorio que los dueños de terrenos extensos, donde se levantan varias casas, mantengan bosques protegidos; muchas de estas casas poseen abundante almacén de leña para el invierno.

·         En el centro de la ciudad —aun los conductores apurados—, siempre les dan el paso a los peatones.

·         En medio de una calle, cerca de una escuela, aparece escrito en letras grandes y de color blanco: ZONA ESCOLAR. En las calles no existen los reductores de velocidad, lo cual indica que no son necesarios.

·         Para los fumadores empedernidos existe, a la entrada de algunos edificios una especie de antorcha, donde depositan las colillas de cigarrillos, evitando así, la contaminación y suciedad en las calles.

·         A un lado del garaje de la Oficina de “La Fundación Mundial para las Ciencias Naturales” vi cinco contenedores de basura con sus respectivas tapas. También vi que durante la semana aparecen camiones y trabajadores diferentes. Supongo que estos contenedores, además de basura, incluyen material de reciclaje por separado.

·         Es rara las familias que no posean perros o gatos. Paul y Elizabeth tienen un perro y dos gatos. Estos hermosos animales son tratados como miembros de la familia, con respeto y amor… y ellos a la vez, alejan a sus dueños de la soledad, que siempre está en acecho, y que en el mundo se ha convertido en una especie de asesino silencioso.

·         No se ven animales sueltos en las calles. Sólo con sus dueños. Supongo que los animales son entrenados porque son muy educados y respetuosos.

·         En la ciudad circulan muchos ciclistas, algunos, jóvenes estudiantes, y otros, trabajadores. Las bicicletas las dejan a la entrada de los edificios, la mayoría sin ninguna protección, y sólo son movidas por sus dueños. Esto me da a entender que existe una especie de protección mutua, basado en el respeto a lo ajeno.

·         En las estaciones de gasolina nadie despacha gasolina, excepto los conductores. Introducen una tarjeta de crédito, indican la cantidad de gasolina, los datos del usuario y luego ellos mismos se la despachan. Esto evita que los trabajadores enfermen y mueran de plomo en la sangre: un avance significativo en la salud pública.

·         La mayoría de las puertas de los edificios se abren o se cierran al uno acercarse o retirarse de ellas. Cuando los corredores o pasadizos están oscuros, ante la presencia de un ser viviente, se encienden las luces; al pasar se apagan: una manera efectiva de ahorrar energía eléctrica.

·         En los baños públicos, cuando uno ha orinado y abandona el lugar, automáticamente aparece el agua que limpia el inodoro; igual sucede en el lavamanos, al acercar las manos a la fuente, el agua aparece… y se detiene al retirarlas. Todo muy práctico.

·         El agua que llega a las casas y que sale por las tuberías es potable, es decir, apta para el consumo humano. La misma viene de los manantiales y es tratada de una manera que no necesita el uso de sustancias químicas, que puedan dañar la salud humana, animal o de plantas.

·         De Suiza se dice que es un país costoso para vivir, pero los servicios públicos funcionan de una manera sorprendente. Las calles se ven limpias y existen hasta en los bosques, cestos de basura que las personas usan con regularidad. No vi acumulación de basura en ninguna calle.

·         Los techos de las casas son muy inclinados; esto permite que en invierno la nieve se deslice hacia el suelo con facilidad. La mayoría de las casas son muy limpias y bonitas. Algo que me llamó la atención es que las casas no poseen cercas de cemento ni de ningún tipo. Fuera se ven bicicletas que sólo son tocadas por los dueños. Esto nos habla de una consciencia elevada.

·         Vi pocas motos en circulación. El sistema de trenes es tan eficiente que si no posees un carro, no tienes ningún problema para llegar a tu lugar de trabajo o estudio a la hora indicada.

·         No se observan en la ciudad carros viejos ni echando humo. En las autopistas sólo se ven algunas colas en las horas de la mañana y por la tarde, es decir, a la hora de entrada y de salida del trabajo. Durante las noches frías la ciudad se mira solitaria, con pocos carros y transeúntes en sus calles.

·         Suiza es una ciudad bastante fría, pero el calor de sus gentes es admirable. Son de esas ciudades que nunca desearías abandonar, y te adaptas a ellas sin notarlo, y uno termina amándolas sin encontrar una explicación valedera. En mi caso particular, después que salí de ella ya no soy el mismo de antes. Aprendí tanto de sus gentes que a veces pienso que este diario será interminable, sobre todo por mis observaciones y lo que aprendí en tan poco tiempo, pero… si algún día vuelvo a visitar este hermoso y organizado país, lo continuaré.  

·         Mi impresión de los suizos es que son perfeccionistas, pues por mucho que uno busque, no se notan las imperfecciones en las construcciones, por citar uno de los hechos más visibles y notales. Hacen las cosas tan bien que no se notan los defectos, si los hubiere.

Zordy Rivero

martes, 30 de mayo de 2023

DIARIO DE SUIZA 10

Noviembre 2022

Martes 01

Hoy es un día feriado en Zúrich, correspondiente al día de los Ángeles, de manera que no hubo trabajo en la Oficina. No obstante Elisabeth salió hoy a cumplir con su trabajo. Me dijo que su hija Annina vendría a visitarla después de las cinco para hacer una comida mexicana. A Paul le tocó hoy preparar el almuerzo: pasta, huevos y queso frito, acompañado de pan integral y té. Una comida excelente, muy parecida a la venezolana, es decir, criollita. Sin duda es un buen cocinero. Apenas comí y me acosté un rato, al instante me quedé dormido. Después de las dos Paul me invitó a salir a pasear a Kimo, y acepté con gusto. Entramos en un bosque a través de un camino empedrado, de un metro de ancho. Observé un manantial de aguas cristalinas, y familias con niños y perros juguetones; algunos niños con bicicletas y cascos protectores. Le pregunté a Paul si no había culebras en la zona y me dijo que no. Kimo aprovechó un momento para hacer su necesidad y Paul sacó una bolsita plástica, se la metió en la mano, agarro la caca y volteando la bolsa le hizo un nudo y la cargó por unos cien metros hasta que encontró un cesto de basuras y la depositó. Es una manera de evitar que los caminantes del bosque la pisen. Por curiosidad le di un pellizco a una plantita muy linda a la vera del camino, y de inmediato sentí una descarga eléctrica: era una especie ortiga desconocida para mí, pero muy agresiva. Le pedí perdón por mi atrevimiento al quitarle un trozo de hoja sin pedir permiso. Este acto me enseñó refrenamiento y respeto por los Elementales de la Naturaleza.

Ya de regreso a casa miré los trabajos en la acera de una calle, cubierta con tablas de madera pulida, haciendo la función de puente. Al entrar a una avenida, un autobús con varios pasajeros hizo una parada, y todos los autos que los precedían se detuvieron hasta que prosiguió de nuevo. Entendí que un transporte público no se puede adelantar mientras está parado. Me he dado cuenta que los suizos son muy respetuosos de sus propias costumbres y leyes, y las tratan de imponer con el ejemplo.

Al poco rato de haber llegado, Paul entró en mi cuarto con un aparato eléctrico, que sirve para atrapar la humedad del ambiente, evitando los malos olores y la reproducción de hongos. Lo encendió y lo dejó allí el resto de la tarde. Me pareció magnífico, pues, a los pocos minutos de estar encendido sentí el ambiente más liviano y seco. El mismo se apaga automáticamente.

Por la tardecita, ya oscureciendo apareció Annina —una joven de unos 21 años —con su pareja, el joven Philipp. Al poco rato me llamaron a comer la especialidad mexicana que Annina es experta en preparar. Después se partió un pastel que llevaba escrito el nombre de ‘Matemática’. Annina había pasado esa materia y trajo la torta para compartirla en familia. A Annina y Philipp les regalé mi libro “La Réplica” con su respectiva dedicatoria. Fue una velada muy tranquila, entre familia, comida y té.

Pero también hubo risas. Annina me preguntó (en español) que qué había comido para el almuerzo, sabiendo como lo sabía, que su madre no se encontraba en casa a esa hora.

—Tu papá hizo una pasta con huevos y queso frito muy sabrosa. A mí me gustó mucho —dije muy seguro.

—Ese es el único plato que sabe hacer mi papá —dijo Annina—. Todos reímos, incluyendo a Paul.

Zordy Rivero

domingo, 21 de mayo de 2023

DIARIO DE SUIZA 9

 Lunes 31

He logrado adaptarme en bastante proporción a la rutina diaria de la familia Probst. Apenas llegamos a La Oficina de “The World Fundation for Natural Science”, instalo mi laptop y empiezo a escribir, pues son tantas las experiencias vividas en tan poco tiempo, que si no me le adelanto al tiempo no podré cubrir situaciones puntuales, interesantes, que el hombre sabio siempre me está dejando a la vera del camino, esperando que mis experiencias y discernimiento las atrapen; y es lo que hago, para luego compartirlas con mis hermanos de Suramérica, principalmente.

Esta mañana mientras hacía el inventario con Monika Waldmann, del material que se expuso en la mesa de libros en el Congreso, Paul miró unas cuantas gorras con la insignia de la Fundación y, antes de que fueran guardadas, tomó una y me la regaló. Se lo agradecí en inglés y español.

Por la tarde, Mónika me pidió que la ayudara a completar unas carpetas en el computador en lengua inglesa. Me dijo, cortas las imágenes aquí y las pegas en las carpetas correspondientes. Por ejemplo, todas las imágenes de flores en la carpeta Flowers; las de animales en la carpeta Animals… Lo hice y me causó gran satisfacción trabajar y aprender a organizar el material de trabajo diario, evitando así la pérdida de tiempo y facilitando le eficacia de cualquier trabajo.

Zordy Rivero