viernes, 26 de agosto de 2022

DESEQUILIBRIOS DE LA NATURALEZA CAUSADOS POR EL HOMBRE

Expondré de manera sucinta una serie de situaciones acaecidas en distintos espacios del planeta, y que han traído como consecuencia mucho sufrimiento al mismo hombre que los ha creado, entendiendo que al final, tenemos que arreglar lo que hemos desarreglado:

    La Fiebre Hemorrágica de Guanarito. Guanarito es un municipio agrícola y pecuario, perteneciente al Estado portuguesa, Venezuela, visitado por el río Guanare, que también atraviesa el municipio Arismendi, mi pueblo natal. Cuando en el siglo pasado la tecnificación llegó al campo, empezó el desequilibrio de la naturaleza generado por la tala de los bosques para la siembra y cría de ganado, sin pensar en las criaturas de Dios que allí vivían. Sólo les interesaba el dinero y su bienestar, y me refiero a los grandes terratenientes. El tractor, las rastras, rolas y los pesticidas empezaron a diezmar las culebras, y ello generó la multiplicación de las ratas por millares, causando, a través de la orina, la Fiebre Hemorrágica. Hasta ahora no se vislumbra una cura. Esta enfermedad mata un aproximado de 23 personas todos los años, en su mayoría jóvenes, y en edad productiva. La solución inmediata sería repoblar Guanarito de culebras, pero ellos se niegan a hacerlo, por lo que seguirán pagando un alto precio hasta el regreso del equilibrio. Esta situación ha traído como consecuencia, además de la ya citada, que esta pequeña ciudad llanera se haya detenido en el tiempo. Muchas familias han migrado de la zona, por temor a ser contaminados por tan fulminante peste, a otras sólo las detiene la incertidumbre de la salida, aunque la tendencia es abandonar Guanarito tarde o temprano.

2.      La Desaparición de las Libélulas. En mi infancia vi con frecuencia, a la caída de la tarde, nubes de libélulas sobrevolando las calles del pueblo. Muy tarde llegué a entender que ese viaje no era gratuito, pues su alimento eran los insectos: ´mosquito patas blancas´ o zancudos, como se les conoce. Sin saberlo, estábamos siendo protegidos de enfermedades trasmitidas por estos insectos que, en el pasado diezmaron poblaciones enteras. La desaparición de las libélulas está relacionada con el empleo de pesticidas y la mala costumbre de quemar durante el verano. Solución: volver a la agricultura natural sin pesticidas y olvidarse de la quema de los terrenos agrícolas. Hasta ahora este sistema agresivo no ha funcionado y no funcionará.

3.      La Muerte de los Ríos Llaneros. Los ríos que atraviesan los llanos, grandes o pequeño, se han venido secando, dejando en desamparo poblaciones que viven a sus márgenes, y todo comenzó cuando los campesinos y productores, en su ignorancia, levantaron sus casas cerca de las orillas de los ríos, talaron los árboles y trayendo como consecuencia que, en los prolongados inviernos, las aguas de lluvia convertidas en lodo fueran a parar al fondo del río, causando sedimento, que en pocos años se convirtieron en riachuelos, hasta desaparecer definitivamente. Al final, las aguas buscan las tierras bajas donde la mano del hombre todavía no ha intervenido. Sólo permanecen y prosperan los ríos que viajan por las sabanas bajas, donde el hombre no puede plantar sus casas, a causa de las inundaciones de las mismas.

4.      Lagunas Artificiales en el Llano. La sequia es muy dura en el llano, por lo que los hacendados se ven en la necesidad de hacer embalses para que las lluvias los llenen. Cuando concluye el invierno la pequeña laguna ha sido visitada por hierbas, peces, animales y en especial por las culebras de agua, quienes garantizan la permanencia de manantiales durante todo el verano, con la condición de que se les permita aprovecharse de uno que otro animalito; pero los ganaderos, campesinos y terratenientes no les agrada compartir y terminan matando a las culebras de agua. No entienden que ellas en su búsqueda de peces, alcanzan venas de agua, que se mantiene vivo en la profundidad.

Con la llegada del verano y las altas temperaturas de lo que prometía ser una esplendorosa laguna, se convierte en un lodazal, trampa para el ganado que se atascan y mueren por decenas, sin poder hacer nada que no sea ver las grandes zamureras devorando decenas de reses, que representan el trabajo de de muchos años.

5.      Proliferación de Caribes en Arismendi. El la década de los 90 del siglo pasado el gobierno nacional hizo concesiones a empresarios extranjeros y nacionales para el aprovechamiento de la carne y cuero de babas, la cual era exportada a Estados Unidos y pagada en dólares. Se diezmó la población de babas casi en su totalidad, trayendo como consecuencia la proliferación excesiva de caribes, que se volvieron tan agresivos que, cuando no conseguían una victima desprevenida, se comían entre ellos mismos. En esos años yo trabajé como médico en mi pueblo, y era raro el día que no atendía uno o dos mordidos de caribes, fueran estos pescadores o simples bañistas.

Normalmente una baba adulta se puede comer hasta veinte caribes diarios, ejerciendo un control sobre estos carnívoros peces, muy comunes en los ríos y lagunas llaneras. Hubo que hacer vedas para que la población de babas volviera a su necesario equilibrio. En la actualidad, y debido a la situación de precariedad en el país, las personas consumen el caribe como un plato predilecto.

6.      Corte de árboles y la Desaparición de la Aguas Subterráneas. En los crudos meses de verano, los campesinos hacen los aljibes para proveerse de agua limpia. Ellos saben que la presencia de árboles a su alrededor es necesario para la permanencia del agua, que puede estar a siete metros de profundidad. La inclemencia del verano y la ausencia de árboles puede hacer que el agua del aljibe baje hasta los 15 y más. La enseñanza es que el agua está relacionada y depende en última instancia de la naturaleza. Ahora, los campesinos que conocen esta gran verdad, han empezado a sembrar árboles alrededor de los aljibes, garantizando su permanencia, bajo el cobijo de las sombras majestuosas.

Arismendi, 26-08-2022

Zordy Rivero

domingo, 24 de julio de 2022

ELADIO

Hablar con Don Eladio Tarife, establecer un dialogo con este legendario trovador del llano, compositor nacido en Arismendi, Estado Barinas, es por demás, fructuoso y agradable. Él, sin timidez alguna, va dibujando con lenguaje sencillo y propiedad, todo lo que tiene que ver con esa llaneridad que carece de fronteras y limites dentro del paisaje humano, convencido de que la música, el baile, los cantos de arreo, el trabajo de llano, la alegría y la tristeza de su gente sigue siendo la misma que nos identifica tanto aquí como allá, del otro lado de la frontera. Basado en esto, Son Eladio nos dice que “el llano es uno solo”. Conversemos con él.

—Aurora Díaz de Sánchez que es una persona muy ligada a la cultura de los llanos colombianos (Arauca) nos decía que hay in movimiento sumamente interesante que se está desarrollando allá. ¿Qué opinión tiene usted acerca de eso? ¿Qué diferencia hay entre el llano colombiano y el nuestro? Indagó Héctor Valero acomodándose en la silla, mientras el equipo técnico, revisaba la pizarra de actividades para asegurarse si en el transcurso de la mañana tenía pautada alguna función.

—Como te acabo de decir, el llano es uno solo. Aquí se ha perdido la mayoría de las costumbres tradicionales: hablando de su música, su forma de trabajo, la manera de vivir. Yo estuve viendo un documental en Colombia, y allí tu no ves a un hombre montado a caballo sin sombrero. El elemento llanero, llanero, llanero, trabajador de hato, pata pelá, tú no lo ves acá. Lo ves allá. Se remangan el pantalón a la rodilla, trabajan como trabajaban aquí antes: sin camisa, con un sombrero, a sabana abierta. Fíjate una cosa, hay un documental que hicieron en Colombia, y lo debe traer Elda Flores, que debe llegar hoy o mañana, del trabajo del llano, de cómo se toca la bandola, como parrandean ellos. Estos, al terminar la faena llanera, en la noche, asan una ternera. Hay arpa, bandola, canto, zapateo y baile parejo… Eso es los fines de semana, porque los trabajos son largos en esos hatos, a veces duran un mes, mes y medio. Generalmente se hace en la época de invierno. Y cuando termina todo el trabajo, se reúnen los llaneros de esos hatos cercanos para hacer tremendas fiestas, con coleaderas y demás. Allá, por ejemplo, no hay esa costumbre equivocada que tenemos nosotros aquí de utilizar como vestuario, vestimenta o atuendo criollo, la fulana camisa a cuadros y pantalón bluyin, Allá, puede ser cualquier franela, cualquier camisa, cualquier pantalón, pero no una camisa a cuadros, como los tejanos, con un águila volando o un tropel de caballos pintados en el pecho y pare usted de contar. No…, nada de eso se acostumbra allá.

—Y en lo musical ¿En su criterio a qué se debe que la bandola se haya popularizado tan rápidamente en los llanos?

—Tanto en Venezuela como en Colombia la bandola llegó primero que el arpa. Entró por el Delta del Orinoco y, a través de la vía fluvial, llega a nuestros llanos. La bandola trascendió más rápido, decimos nosotros, por la facilidad de trasladarla. El llanero agarra una bandola, la mete en una capotera, se la echa a la espalda, se monta en el caballo, y les quedan las manos libres para hacer cualquier cosa. Mientras, que con un arpa uno no puede hacer eso. Y lo que se tocaba, en ese entonces, era puro joropo tramao. Después vino la quirpa, el pajarillo y otros ritmos musicales. Para que tú veas, aquí se empezó a tocar el pasaje desde que llegó el arpa. Porque el arpa se presta más para ejecutar ese ritmo, que incita al enamoramiento, al despecho, al canto a la naturaleza. Claro, aquí se ha tergiversado mucho, y ya no se sabe realmente lo que están tocando. Allá, el arpa no la han cariado. Por lo menos, en lo que se refiere a la música tradicional. El joropo en sí, y el pasaje, se mantienen intactos, con su calidad, como llegó. Yo acabo de ir a un festival en Maturín, acompañado de Guillermo Jiménez Leal, en calidad de jurado, y chico, yo me quedé loco. Hay un muchacho que le está tocando a un niño, que canta muy bueno, pie cierto, y tú te das cuenta que es una quirpa cuando el niño empieza a cantar. Entonces, cuando el muchacho empieza el canto, el ejecutante cambia para dos o tres temas diferentes en el puente de la canción. Eso para un niño es muy difícil, porque no puede entender lo que estás haciendo. Ya que tú eres la guía, tú eres el que llevas el instrumento. Por eso es conveniente aclarar en los festivales, qué entendemos por música llanera, para diferenciar una cosa de la otra. Antes, había aquí, una comisión de la asociación de autores y compositores. Y si alguien iba a grabar una letra, esa letra tenía que ir avalada con el permiso con el permiso de esta institución, para garantizar, la calidad del disco.

La otra parte que nosotros hemos criticado mucho. Es que ahora han cogido, chico, en que hay un tipo que es el gran macho, que habla de todas las mujeres, que si le hizo esto, que si le hizo lo otro. Es un irrespeto a la mujer nuestra, que se ha ganado ese puesto desde la independencia. Y es un irrespeto a la música muestra, porque ahora salen, que si el burrero, que si el ñemero, que el que no puede tal cosa… ¿Cómo vas a sacar tú eso a la calle? ¿Cómo vas a competir tú con un tema que nos venga de Europa, o de cualquier parte de Latinoamérica? Algunos dicen que las rancheras son chabacanas. Pero, vamos a estar claros, nos hablan todos los días de lo suyo, de su pueblo, y las difunden en todas partes. En donde hay un acto, está la música mejicana. En las películas, en las novelas, en lo que sea.

La música nuestra no se merece ese tratamiento que le han dado. Es sumamente bonita, bella. Además, está llena de alegría y es parte de nuestra vida y es nuestro gran patrimonio. Y así como los mejicanos, todos los países. Los únicos somos nosotros. Aquí, por lo menos, tenemos un programa de música foránea, sin tomar en cuenta a la nuestra, sin pagar compensación a nadie y, de una vez, están cobrando los derechos de autor. Entonces, ahí nosotros estamos en el aire. La música nuestra para entrar en cualquier país latinoamericano, tiene que pagar una compensación si se quiere ejecutar. Anteriormente, aquí los cines, en el año 1954, antes de empezar una película, tenían que presentar un conjunto de música venezolana, porque era obligatorio. Todo eso se ha perdido. Nos los estamos dejando quitar de las manos.

Lo otro que es muy importante señalar, es la falta de reglamentación para estos señores clonadores de CD. Porque no es justo, que después que tú haces un esfuerzo grandísimo por sacar un disquito, llegan estos señores, y te lo queman para venderlo a mil y dos mil bolívares. ¡No chico, eso no puede ser!

—Para finalizar Don Eladio ¿Usted cree que es necesario volver a las raíces para intentar y corregir, de algún modo, esa autenticidad que se ha perdido de la cultura llanera en nuestro país?

—Por supuesto. No sólo es necesario. Estamos obligados a hacerlo si queremos mantener la identidad. Aunque uno tiene que adaptarse a los nuevos tiempos. Ahorita por ejemplo hay un montón de muchachos, de nuevos talentos que tienen muchísimas condiciones, tienen muy buenas letras, muy buenas voces, y han logrado cierto éxito interpretando música nacional, pero ojo, tengo que aclararte algo, ellos deberían ir buscándole un nombre a ese estilo, porque nadie puede negar que sea música venezolana, pero música llanera, genuina, tampoco es.

*

Una entrevista a Eladio Tarife, extraída del libro de mi amigo Arnaldo Erazzo: “El llano: Voces y testimonios de sus cultores”, publicado en Barinas el año 2013.

viernes, 1 de julio de 2022

"GENTE ÍNGRIMA", UN POEMA DEL LLANO

En el poema Gente Íngrima de Adhely Rivero, el poeta nos presenta a Elieche Manro, un viejo muy sabio que ha aprendido a comunicarse con sus gallos, hasta el extremo de impulsarlos a tomar decisiones que al final definen el curso de sus propias vidas. Pero ¿cómo se logra esa comunicación tan sutil y real? Sabemos que los animales adquieren costumbres de sus dueños, les obedecen y hasta logran pronosticarle un acontecimiento desagradable que se podría evitar; pero en el caso de nuestros amigos emplumados ellos han logrado penetrar en el ser interno de su dueño y vivir en parte, su vida, en la medida en que él se los permite. Entendemos, de ese modo que, el sentido de la vida de don Elieche Manro eran los gallos y estos los sabían y comprendían. Sabemos también que todo en la vida está conectado, y que donde ponemos nuestra atención allí estamos nosotros, creando ese don que nos comunica sin el habla, con esa vida elemental y a la vez compleja, que nos rodea y que ocupa nuestro espacio en la tierra mientras interactuamos entre sí.

El poema está ambientado principalmente en el llano, donde sus personajes despliegan una sabiduría intuitiva que trasciende la norma general del llanero común. Es una poesía muy fluida, pero a la vez muy inteligente que nos muestra el pensamiento de personas que llevan una vida aparentemente sencilla y monótona, pero que en esencia no es así, pues este poema nos revela una realidad que puede suceder en cualquier lugar de la amplia geografía llanera.

Yo como un conocedor de esa geografía y de muchos de los hechos allí contados, poseo la ventaja de haber vivido en parte esas memorias, hasta donde el recuerdo me lo ha permitido; situaciones que todavía no han sido explicadas adecuadamente, tornándose en pensamientos que van y vienen sin una explicación lógica que las sostenga, pero que gracias a Adhely, con su gran capacidad de observación y prodigiosa memoria nos cuenta lo que en realidad sucedió en aquellos lejanos días de la década de los 70 y más atrás. Pero la historia no termina allí, por la simple razón de que cada lector, con las herramientas del escritor, podrá recrear su propia historia y darle un sentido propio, sea a través del aprendizaje que se obtiene con la experiencia de los personajes del poema, o con una historia que le habla al lector que se acerca a ella con una mente amplia y novedosa.

No deseo prefigurar ni dar a entender que el poema está cargado con un fuerte sentido de misterio, y que las acciones de los personajes pertenecen a la historia de un pueblo que trasciende las fronteras del llano. Sabemos que el llanero es un personaje que ha adquirido una sabiduría poco común, marcada por un componente muy fuerte de vivir en libertad y con el sentimiento de no temerle a nada, que en muchas ocasiones se convierte en una manera inexplicable de retar el peligro, desestimando el miedo a la muerte. Quiero decir que las limitaciones del llanero se las impone él mismo, no el llano ni las circunstancias, y este hecho surge porque el llanero cree que él es dueño y señor de ese entorno que él mismo ha modelado.

Cuando leí por primera vez este largo y a la vez complejo poemario de Adhely me sentí gratamente impresionado, porque de alguna manera el poeta estaba contando mi historia, que no deja de ser la historia de todos los llaneros que un día aprendimos a vivir en esta dura escuela, que nos retaba a diario a aprender, experimentar o morir, donde un acontecimiento imprevisto pudo alarmar a todo un pueblo en un momento y al día siguiente había sido entregado al olvido del tiempo histórico. Porque para el llanero tan sólo importa el momento, el desprendimiento y el desprecio por la muerte y el peligro. No es raro que la dureza del llano nos impida alcanzar la vejez en muchos casos, a menos que te desligues de esa realidad que forma parte de la vida y de la muerte. Una solución que muchos en su juventud eligen: viajar a las ciudades y apartarse de los peligros del llano, que es todavía un mundo virgen y lleno de aventuras. Nacer en el llano no sucede por simple casualidad: aprendes a ser valiente y a no temerle a las grandes inmensidades, con sus soledades infinitas. Es todo un reto. Naces en el llano, en esencia, para aprender a ser valiente, para resolver sobre la marcha; y quien ha vivido en el llano puede vivir en las sociedades más inhóspitas del planeta. Esa es nuestra herencia. Gracias Adhely por este hermoso poema: Gente Íngrima.  

Arismendi, 01-07-2022

Zordy Rivero

jueves, 31 de marzo de 2022

LAS SECUELAS DE LA PANDEMIA

Las Secuelas de la Pandemia se harán visibles y notables en los próximos años de una manera alarmante, y tienen que ver —por una parte—, con el uso continuado del tapabocas. Cuando exhalamos aire de los pulmones el contenido de anhídrido carbónico es bastante elevado, el cual es usado por las plantas para producir oxígeno, pero si usamos tapabocas estamos volviendo a respirar ese veneno, sufriendo de manera considerable el cerebro, y todo el sistema nervioso.

En los años venideros el índice de enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson aumentarán considerablemente, entendiendo que el cerebro es un órgano muy sensible a las toxinas, incluyendo las del propio cuerpo, por algo posee la membrana hematoencefálica que lo aísla del resto del organismo. Y en la medida que el cerebro se deteriora y degenera, este fenómeno ira acompañado de un envejecimiento acelerado, con el consecuente impacto en la vida familiar.

No es raro que en la reciente pandemia el número de médicos muertos, que laboraban en los hospitales y quirófanos fue proporcional al uso sostenido y duradero de tapabocas. Otro de los inconvenientes de inhalar monóxido de carbono es el debilitamiento o baja del sistema inmunológico, permitiendo que el organismo quede más expuesto a virus y bacterias medioambientales.

Un cuerpo bien oxigenado por sí solo es capaz de matar y eliminar bacterias patógenas de un modo muy eficiente y esto nos debería decir algo al observar personas en algunas poblaciones de la India, practicantes de la respiración profunda, que jamás en una larga vida han enfermado. Es de saber que el mismo cáncer no es capaz de resistir o sobrevivir ante un conglomerado de células saturadas de oxígeno.

He visto a colegas médicos que pasan todo el día en sus lugares de trabajo con el tapabocas, olvidando la fisiología médica y dando un mal ejemplo a sus pacientes. En mi caso particular, la primera vez que lo usé me causó mareo, por lo que desistí de cargarlo en lo sucesivo. Repito: las enfermedades virales o bacterianas buscan huéspedes con bajas defensas orgánicas y pobres en oxígeno. Finalmente diré que la mayoría de las muertes acaecidas durante la pandemia fue debido al miedo, que inhibe nuestro sistema inmunológico; después viene el anhídrido carbónico que inhalamos a diario, una mala alimentación y enfermedades degenerativas como la diabetes…

31-05-2022

Zordy Rivero


lunes, 31 de enero de 2022

ESCUELA BÁSICA BOLIVARIANA “ANDRÉS ELOY BLANCO"

 Núcleo Escolar Rural 620 B

El 17 de julio de 2015, en horas de la mañana hice acto de presencia en la Escuela Bolivariana “Andrés Eloy Blanco” de Arismendi —ubicada al este del poblado—, invitado por su director, el profesor Omar Morillo. Se efectuaba la novena promoción de niños del Preescolar, y la octava del sexto Grado. Los padrinos: el Dr. Harold Maldonado y el concejal David Maluenga. Cada uno habló a los estudiantes, motivándolos a continuar con sus estudios, ya que los pueblos, y en especial el de Arismendi necesitaba profesionales capacitados, para de ese modo elevar el nivel de conciencia y desarrollo de las personas a una dimensión superior, y ellos representaban esa esperanza para sus familias y el país como un todo.

Después de los breves discursos se repartió comida a los asistentes. Carne de res asada y de marrano, con ensalada y yuca. Yo en lo particular pude degustar ambos platos y me parecieron deliciosos. Felicitaciones por la gentileza de los estudiantes, de su director y del personal que allí labora.

 Promoción del Preescolar:

Yohander Aguilar

Valentina Barco V.

Thaismel Calles R.

Ivana Carrasquel P.

Yeixo Colina M.

Gabriel Cortez C.

Eduardo Cortez S.

Antony Encinoza C.

Ana Valentina Fuenmayor

Enderliz Ortiz S.

Eliezer Rodríguez

Naudi Sánchez

Alves Vásquez S.


Promoción del Sexto Grado:

Thaigler Caro H.

Jhoan Colmenares

Yectcy Franco

Madeley Morillo

Eduar Méndez

Hermógenes Ochoa

Manuel Pérez

Taidys Rojas

Yohan Salas

Anthony Figueredo

 

Arismendi, 01-02-2022

Zordy Rivero, Cronista

domingo, 30 de enero de 2022

CRONISTA OFICIAL DE ARISMENDI

En enero de 2014 se me asigna a mí, Zordy Rivero, el cargo de Cronista Oficial del Municipio Arismendi del Estado Barinas. Antes —desde el 2012— sólo había un acuerdo entre el presidente de la Cámara municipal, Misael Moreno, los concejales y mi persona, consistente en la responsabilidad de escribir las Crónicas de Arismendi por el cual recibía un aporte de 2.000 bolívares mensuales. A raíz de esta resolución pasé a formar parte de la nómina de dicha institución municipal. No obstante, hasta la presente fecha logré escribir un primer libro de “Crónicas de Arismendi”, disponible ahora para todos los arismendeños de Venezuela y el Mundo. Trascribo el texto completo de la Resolución emanada del Concejo Municipal de Arismendi:

  

“REPÚBLICA BOLIVARIANA DEL VENEZUELA

ESTADO BARINAS

 

 

MUNICIPIO ARISMENDI

CONCEJO MUNICIPAL

RIF: G-20006245-2

 

 

Arismendi, 23 de enero de 2014

 

 

RESOLUCIÓN N° 004-2014.

 

El Concejo Municipal del Municipio Arismendi Estado Barinas, en uso de las facultades legales que le confiere el artículo 95, Numeral 12 de la ley Orgánica del Poder Público Municipal y el Reglamento Interior y de Debate del Concejo Municipal del Municipio Arismendi del Estado Barinas.

 

CONSIDERANDO

Que dentro de las facultades del artículo 9 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal está, el de ejercer autoridad en materia de administración de recursos humanos, y en tal carácter podrá nombrar, promover, remover y destituir de conformidad con los procedimientos establecidos en la Ordenanza que rige la materia, con excepción del personal de otros Órganos del Poder Público Municipal.

 

CONSIDERANDO 

La necesidad de nombrar un Cronista del Municipio, que dé cabal y absoluto cumplimiento a sus atribuciones y deberes, establecidos en la Ordenanza que rige la materia y el Artículo 123 de la Ley Orgánica del Poder Público Municipal.

 

CONSIDERANDO

Que según sesión ordinaria N° 05 de fecha 23 de enero de 2014, el Presidente del Concejo Municipal, solicitó a la Cámara autorización para nombrar al Cronista del Municipio del Concejo Municipal del Municipio Arismendi Estado Barinas.


RESUELVE

ARTÍCULO PRIMERO: Se designa al ciudadano ZORDY RIVERO, Venezolano, mayor de edad, titular de la Cédula de identidad N° 5.211.700, para que ocupe el cargo de Cronista del Municipio del Concejo Municipal del Municipio Arismendi, para el periodo legislativo Enero-Diciembre 2014.

 

ARTÍCULO SEGUNDO: Hágase pleno conocimiento y tómese formal juramento

 

ARTÍCULO TERCERO: Publíquese en gaceta Extraordinaria Municipal para los fines de Ley

 

ARTÍCULO CUARTO: Notifíquese y comuníquese a la ciudadana Marieli Michelena

 

Dado firmado y sellado en el Salón de Sesiones del Concejo Municipal, Arismendi a los 23 días del mes de Enero de 2.014.

 

Años 203 de la Independencia y 155 de la Federación.


COMUNÍQUESE, REGISTRESE Y PUBLÍQUESE.

 

REFRENDADO

 

Eduardo Garrido

Presidente

 

Armando Aponte

Vicepresidente

 

José G. Zapata

Concejal

 

Manuel Hernández

 Concejal


David Maluenga

Concejal


Nellys Mora

Concejala

 

Yudit Blanco

Concejala

 

Marieli Michelena

Secretaria de Cámara”.

 

Arismendi, 30-01-2022

Zordy Rivero, Cronista


domingo, 26 de diciembre de 2021

VIDA ECOLÓGICA

Mis Experiencias con la Naturaleza

Hace muchos años en mi casa de Arismendi tuvimos un patio lleno árboles muy hermosos y robustos: Mamones, tamarindos, uveros, naranjos, limones, limoncillos y varios olivos. Un día uno de estos últimos empezó a marchitarse, lo revisé y en la pata encontré un hongo blanco muy grande; de inmediato lo desprendí, raspándolo con un cuchillo, pero a los pocos días volvió a aparecer con más ímpetu. Mirando que el árbol seguía su curso hacia la muerte, y sin poder hacer nada, le comenté a un agricultor amigo sobre la enfermedad de mi olivo. Me dijo:

“Cúbrale la pata con hojas de Nin y encima le echa tierra y agua”.

Le agradecí a mi amigo el consejo; ese mismo día hice lo que me había indicado, y un mes más tarde el hongo había muerto. Mi alegría fue inmensa al ver el olivo reverdeciendo de nuevo, dándonos sombra en abundancia… como una muestra de agradecimiento. Desde esa época empecé a interesarme seriamente por la Naturaleza y sus habitantes.

 ___

En mi casa de Valencia abundan los árboles corpulentos y sombríos. Un día, hace unos diez años, un ‘mango piña’ empezó a secarse sin una causa aparente. Revisé su pata y percibí la presencia de terminas o comejenes, como los conocemos en el llano. La corteza del tronco estaba carcomida, semejante a un manare. No se pudo hacer nada y a los pocos meses solo quedó el tronco seco. Ya habían acabado con dos guayabos, un árbol de peritas y un aguacate. No obstante, cerca del mango seco nació otro mango, que supuse, correría el mismo destino que los otros.

Antes de ver el patio convertido en un desierto pedí a la Inteligencia Suprema que me ayudara a resolver tamaño problema. A los pocos días surgió una idea en mi mente que me pareció excelente y que después sería salvadora, prodigiosa. En la vecindad busqué nidos de hormigas coloradas, de las bravas, las metí en un balde grande, las llevé a casa y las esparcí en la pata del mango. Supongo que estas hormigas agresivas reclamaron ese territorio para ellas, porque diez años más tarde el mango ya nos ha dado unas cuatro cargas de mangos en abundancia sin igual.

Cerca de un árbol de peritas y un mango hilacho sembré una mata de Nin. Su raíz amaga se entrelaza con la de los otros, evitando que las terminas la ataquen sin piedad. Las terminas han prosperado, pero sin afectar los árboles frutales.

 Arismendi, 26-12-2021

Zordy Rivero, Cronista Oficial