lunes, 18 de noviembre de 2019
HIJOS ILUSTRES DE ARISMENDI IX
viernes, 11 de octubre de 2019
ESCRITOR ZORDY RIVERO
jueves, 10 de octubre de 2019
MIS EXPERIENCIAS EN LA MEDICINA XLIII
Actualmente preparo este elixir de manera artesanal, y la mayoría de las veces lo regalo con la condición de que cada paciente me relate sobre sus propiedades curativas. Uno de los casos más alentadores se relaciona con mi amigo Pedro M., quien padece de diabetes, por lo que debe tomar medicamentos a diario para mantener el azúcar a raya. Todas las noches se levantaba al menos tres veces a orinar de manera abundante. Al empezar a tomar mi elixir sólo orina una sola vez en la noche. Otro caso que deseo compartir con ustedes es que en la mayoría de los que han cumplido una semana de tratamiento se empieza a percibir un rejuvenecimiento notable y visible. Este hecho último es previsible, tratándose de un revitalizante.
miércoles, 18 de septiembre de 2019
CHICHO NIEVEZ, UN EMPRENDEDOR DEL CAMPO
Chicho Nieves, segundo hijo de Eduardo
Enrique Nieves y Petra Ramona Bernal, nace en la parroquia Guadarrama (localidad
“La Campesina”) del municipio Arismendi del Estado Barinas el 21 de abril de
1955. Sus hermanos: Migdalia, la mayor; Enrique, La Negra y Marisol. La familia
se residenció en Arismendi cuando él tenía 4 años de edad. Hizo sus primeros estudios
en la escuela de doña Ofelia de Román y luego ingresó a la escuela Básica
“Unión” donde culminó la primaria. Recuerda de manera especial los maestros
José Antonio Pérez, Conchita de Escalona, Dilia Ochoa y al director Francisco
Montoya.
Concluido el sexto grado (12 años) viaja a Calabozo donde ingresa en la Escuela Técnica Agropecuaria “Ricardo Montilla”, internado ubicado en la vía de “Corozo Pando”. De allí sale con el título de Perito Agro-Técnico; compartió estudios con “Catire Lucas”, Pepe Morenos y Daniel Navas. Regresa a Arismendi y se interna en el Fundo “Mata de Candela” atendido por su padre. Chicho trata de poner en práctica ese bagaje de conocimientos recién adquieridos, aunque admite que no pudo hacer muchos cambios debido a las dificultades que presentaba el terreno. No obstante incursiona en el mundo de la compra y venta de ganado, que era uno de los pilares que sustentaba el Fundo, aunque admite que siempre estuvo bajo la tutela del padre.
A la edad de veinte años contrae nupcias con Sora; los casa el prefecto de Arismendi, ciudadano Juan Zorro; conciben tres hijos: William, Oswaldo y Sorelis Nieves: Cuando los hijos estaban para entrar a la escuela se radica en la zona sureste del pueblo, “Fundo don Eduardo”, a una orilla del Guanare, donde ya ha cumplido cuarenta años de permanencia. En los primeros años iba y venía de la finca al pueblo, hasta que decide establecerse definitivamente en el pueblo.
Refiere Chicho que, aun cuando el padre no era una persona estudiada, tenía la virtud de la curiosidad, que lo capacitaba para recibir asesoría de veterinarios, peritos y otras personas versadas con la ganadería. Mantenía buenas relaciones con otros productores exitosos: Los Veneros, Domínguez y Navarros. La ganadería de Eduardo nunca llegó a sobrepasar las quinientas reses y eso contribuyó a que lograra controlar y mantenerla estable y próspera, sin asumir muchos riesgos. Y refiere Chicho que su experiencia con el manejo de rebaños, las construcciones de cercas, corrales, pastizales los aprendió del padre. Su papá construyó encima del fogón una troja donde guardaban maíz, hojas de maíz para las hallaquitas, topochos, latas de chicharrón para que se conservaran en buen estado y papelón. En una ocasión llegaron de visita unos llaneros a “Mata de Candela” y le pidieron al viejo que les vendiera una panela; mi papá les dijo que no estaba a la venta y que sólo era para el consumo de la casa; entonces el vacunador Juan Clemente Ramírez, de Guadarrama, le pidió a Eduardo que se las vendiera, para que se la llevaran de bastimento por el camino. “Está bien, dijo Eduardo, les cuesta dos bolívares”. “Bueno, don Eduardo, la próxima vez que pasemos por aquí le traemos la plata”. Tiempo después Juan Clemente le preguntó a Eduardo si las gentes le habían pagado la panela, y Eduardo respondió: “No me la pagaron pero se las vendí bien cara”. Otras anécdotas relacionadas con el viejo: Una vez el camión se quedó accidentado cerca de Calabozo; Eduardo envió un telegrama a Guadarrama informando a su familia de la situación. David Maluenga, (un intelectual y sabio del pueblo) le llevó a Juana Ruiz, su primera mujer la encomienda. Decía “Llegando a Corozo Pando reviértaseme tripa”. La señora se alarmó: “Ay Dios mío y cómo ocurriría eso”, llevándose las manos a la cabeza. “A él no le pasó nada, dijo David. La tripa que se reventó fue la del caucho del camión”. Con esa explicación volvía la calma al hogar. A los pocos días llegó otro telegrama: “Manda dinamo, dinamo no manda”. “Qué significará eso David, dijo Juana”. “Bueno, que si tienen un dinamo viejo que se lo mande, que el que carga el camión dejó de funcionar”.
Después de veinte años Chicho y Sora se divorcian; luego se casa con Katiuska Saverí con quien se mantiene actualmente en unión de tres hijos.


